Este año, mientras las tensiónes entre Estados Unidos e Irán aumentaban y el presidente Donald Trump enviaba lo que describió como una “armada” al Medio Oriente, amenazando con atacar a Irán, creció la preocupación en Líbano. Durante décadas, Teherán ha invertido miles de millones de dólares en Hezbolá como parte de una alianza de representantes en la región que llama el “Eje de la Resistencia”. Con Irán prometiendo convertir cualquier ataque en un conflicto regional, el gobierno libanés advirtió a Hezbolá que no se involucre. A su vez, según informes, el grupo aseguró a las autoridades que no intervendría. Pero, al final, posiblemente bajo presión de su patrocinador, sí lo hizo.