El PSIB-PSOE, el partido socialista balear, ha culpado al gobierno regional por el «caos» y «colapso» en las urgencias de las Islas Baleares, las cuales se encuentran bajo una presión creciente debido a la gripe. La diputada socialista Patricia Gómez advirtió este sábado en un comunicado que la situación de «caos» hospitalario denunciada por expertos en salud pública, sindicatos y pacientes en todos los centros de las islas «seguirá agravándose si la Consejería de Salud no aporta soluciones inmediatas».
Gómez denunció que, «tal como alertaron los profesionales, esta cepa gripal está provocando más ingresos y más complicaciones, mientras tanto, el gobierno de Prohens no adopta medidas para combatirla». La parlamentaria rechazó esta «falta de previsión», cuando «la Consejería debería haber hecho un pronóstico durante las fiestas, movilizando al máximo de personal, así como habilitando el mayor número de camas».
Según Gómez, era previsible que la ola que afecta al resto del país llegara tarde o temprano a las Baleares, por lo que debieron implementarse medidas preventivas, como la contratación de más profesionales y el aumento de la disponibilidad de camas. En cambio, los propios sindicatos han reportado «un caos y colapso en los servicios de urgencias», un hecho que, según la diputada, impactará aún más negativamente en la presión de los centros de salud, dado el crecimiento de pacientes con síntomas respiratorios.
Gómez también negó que haya habido una reducción en la incidencia de la gripe. «Lo que sucede», afirmó, «es que durante las fiestas los médicos centinela también toman vacaciones y, por tanto, se realizan menos test». La diputada socialista también denunció «una absoluta falta de previsión por parte de la Consejería» ante una situación «desesperada» y el hecho de que «ni siquiera cuenta con un plan de contingencia para afrontar la coyuntura actual».
«Por el contrario», continuó Gómez, «los servicios empeoran progresivamente ante la presión sobre el sistema sanitario». «Hoy hay 122 pacientes en espera de ingreso desde urgencias, 64 solo en Son Espases», alertó, señalando que «el 3 de enero, por ejemplo, había la mitad». Además, «en los últimos días, las visitas han superado los 500 pacientes diarios desde el 5 de enero». Y sin embargo, criticó, «la única solución adoptada en diciembre por la Consejería fue suspender toda la actividad quirúrgica, cuando las listas de espera están peor que nunca».
«Todos los indicadores de listas de espera han empeorado en los últimos meses, y esto continuará si se suspenden procedimientos quirúrgicos», advirtió la diputada, quien tildó la situación de la sanidad pública balear de «absolutamente absurda», con un gobierno regional de Prohens que, a su juicio, «solo improvisa y carece de planificación», «privatiza servicios» y «perjudica la salud, así como la buena labor de los profesionales».
Finalmente, la parlamentaria socialista señaló que «actualmente hay más de 16.600 pacientes en espera de cirugía». Además, «el tiempo medio de espera ha aumentado en 14 días en el último año, alcanzando una media de 122 días». Y «hay también 3.800 pacientes que aguardan desde hace seis meses o más», concluyó.