El Govern balear coincide con el sector del taxi en la necesidad de establecer límites a la cantidad de licencias VTC, el permiso que actualmente utiliza Uber en zonas concretas del archipiélago y que podrían emplear servicios similares.
Las solicitudes de 10.000 nuevas licencias se encuentran actualmente bajo moratoria gubernamental, pero una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Balears sobre un lote de 600 concesiones obliga a la administración a tramitarlas. La postura del Govern es que esta cifra resultaría “ridícula”. La directora general de Movilidad, Lorena del Valle, señaló tras la reunión del miércoles con representantes del taxi que “está claro que las islas no podrían asumirlas”.
Del Valle quiso tranqulizar al sector, explicando que “la tramitación tendrá en cuenta las singularidades del territorio”. De las 10.000 licencias, 3.500 están destinadas a Mallorca, mientras que las otras 6.500 corresponden a Ibiza.
Añadió: “No puedo decir que las 10.000 se vayan a tramitar y resolver de la misma manera; no sería jurídicamente correcto y además sería recurrible”. El departamento deberá revisar las peticiones “una por una” y aportar una justificación fundada para su respuesta. No todas las solicitudes, apuntó, se encuentran en el mismo estado procesal.
Del Valle ha reiterado la intención del Ejecutivo de fijar topes, de modo que las licencias resultantes sean “las que necesitamos y las que podemos absorber como territorio”. Para ello, los servicios jurídicos estudian “la fórmula más sólida jurídicamente” para responder al conjunto de peticiones. También destacó que el sector VTC en Balears, “compuesto principalmente por pequeñas y medianas empresas”, no desea una expansión descontrolada.
Este sector se dedica fundamentalmente al servicio de chófer en la gama alta del mercado. En cuanto a Uber, cuenta actualmente con alrededor de 350 licencias en Mallorca.