La empresa organizadora del Reggaeton Beach Festival en Mallorca ha sido declarada en concurso de acreedores por un juzgado de Palma. La firma, DQG Baleares AIE, acumulaba deudas con proveedores que instaron a la declaración de bancarrota debido a “impagos concurrentes y persistentes”.
Los acreedores prestaron servicios para la edición de 2024, celebrada en Can Picafort; el festival se trasladó al Son Fusteret de Palma en 2025. Entre ellos figuran la empresa de transporte y alquiler de equipamiento, a la que se le adeudan algo más de 8.000 euros; un restaurante que reclama 800 euros; y otra compañía, arrendadora del recinto donde tuvo lugar el evento, que exige el pago de 51.000 euros.
Un informe de solvencia considera que DQG Baleares presenta “un elevado riesgo de impago” y desaconseja contratar con ella debido a su reducida liquidez y a su “capital circulante negativo”. El juzgado citó a la empresa deudora para que compareciera y presentara alegaciones, pero no lo hizo dentro del plazo establecido. En consecuencia, el tribunal ha estimado la petición de concurso.
El Reggaeton Beach Festival se organiza desde Barcelona mediante una sociedad que celebra eventos en diversas localidades españolas, utilizando entidades distintas para cada una. En Mallorca, tras las ediciones en Can Picafort, los organizadores optaron por trasladarse a Son Fusteret. Alrededor de 20.000 personas asistieron al festival en 2025.
La celebración del evento en Can Picafort generó numerosas quejas, tanto por el emplazamiento —próximo a una zona protegida— como por los niveles de ruido. El entonces alcalde de Santa Margalida, Joan Monjo, mantuvo un cruce de declaraciones con los hoteleros, cuyos establecimientos se encontraban cerca del recinto.
Las entradas para la edición de 2026 ya están a la venta, aunque aún no se ha anunciado la sede definitiva ni se ha cerrado el cartel de artistas.