Un varón polaco de 47 años falleció el jueves tras recibir una descarga de una pistola eléctrica por parte de la Policía Nacional en su domicilio del Coll d’en Rabassa (Palma).
Aproximadamente a las 4:15 de la madrugada, los servicios de emergencia recibieron una llamada alertando sobre un individuo que estaba destrozando su vivienda. Un vecino, que había oído el alboroto, logró sacar a sus tres hijos —de entre tres y once años— de la casa. Se entiende que la madre se encontraba en Alemania.
Los agentes intentaron calmarlo, pero el hombre persistió en su actitud violenta y no colaboró. Cuando intentó agredir a los oficiales, fué reducido con el taser.
Perdió la consciencia y sufrió un paro cardíaco. La policía practicó la reanimación, pero a la llegada de los sanitarios no pudieron salvarle la vida.
El taser, equipado con grabación de vídeo y audio, ha sido examinado por la Brigada de Homicidios de la Policía Nacional, que se encarga de la investigación.