Extraños estruendos desde las profundidades obligan a británicos a evacuar sus viviendas en Málaga

Residentes británicos en estado de shock relatan su huída ante los ‘extraños y profundos bramidos’ de la montaña

Hasta una docena de expatriados se encuentran entre las 200 personas evacuadas del vecindario Estación de Benaoján, en la provincia de Málaga. El motivo: el temor a que las torrenciales lluvias de la borrasca Leonardo provoquen el colapso de la cercana presa de Montejaque, la cual, según la policía local, se encuentra a apenas 25 centímetros de desbordarse.

El pánico se desató en la madrugada del viernes, cuando el terreno mismo pareció gemir bajo la presión del agua. “Es muy extraño, oímos estos ruidos profundos y raros en mitad de la noche”, relató el residente británico Paul Rolfe. “Y a la mañana siguiente encontramos agua filtrándose por diversos agujeros en el muro”.

Se cree que esos sonidos perturbadores son el ‘Bramido’, un estruendo causado por el aire y el agua siendo forzados violentamente a través del sistema de cuevas subterráneas que se extiende bajo la presa de Montejaque, la cual, en sus cien años de historia, nunca había estado al límite de su capacidad.

Rolfe describió una batalla desesperada por salvar su vivienda, comparando la situación con la del cercano pueblo de Grazalema, donde crece el temor a que la tierra empapada provoque que el pueblo “literalmente se deslice colina abajo”. “Ha sido una locura absoluta”, declaró el artista a The Olive Press, añadiendo que Benaoján recibió más de 300 mm de lluvia en un solo día esta semana, una cantidad superior a la que recibe Almería en un año entero.

“Pasamos horas subiendo todo al primer piso para evitar que se mojara. Al principio intentamos baldear el agua de la planta baja, pero al final desistimos porque el agua seguía apareciendo por cada vez más grietas”.

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En una medida drástica, un vecino terminó por tomar un mazo y abrir una brecha en la entrada de la casa. “Al fin, un vecino vino y abrió un hueco en el escalón de la puerta para que toda el agua pudiera drenar”, explicó Rolfe.

La evacuación ha transformado este popular paraje ribereño en un pueblo fantasma. Andy Chappell, del reconocido hotel de gestión británica Molino del Santo, confirmó que toda la zona fue desalojada. “Todo el mundo ha tenido que abandonar el pueblo. El lugar está vacío; todos fuimos evacuados”, afirmó.

Chappell y su equipo se retiraron a un lugar seguro en El Palmar, dejando el hotel a merced de la tormenta. “No tengo información sobre inundaciones en el hotel; cuando nos evacuaron estaba bien, solo con algunas filtraciones pero no anegado”, señaló. Sin embargo, el volumen de agua ya ha dejado su huella en el entorno: “Nuestro olivar se ha deslizado por la ladera. Fue un tanto alarmante ver 25 grandes olivos desplazados”.

Geólogos permanecen en la zona monitoreando la inestabilidad del terreno, mientras la presión del agua de la presa sigue poniendo a prueba los límites de las cuevas de piedra caliza. Paralelamente, otros expertos participaron en una reunión de alto nivel con especialistas nacionales en el cuartel de la brigada en la cercana Ronda.

El encuentro, celebrado hoy a las 13:00 horas, congregó a alrededor de dos decenas de especialistas, junto a responsables de emergencias, policías y políticos. Entre los puntos tratados se evaluó cuándo sería seguro para las personas regresar a sus hogares, dado el peligro latente de desplomes en las calles.

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Todo apunta a que los residentes de Grazalema, al menos, deberán permanecer fuera de sus casas durante varios días más, especialmente porque se prevé que las lluvias continúen hasta el jueves como mínimo.

Para más información, consulte las Noticias de Málaga de The Olive Press.

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