Tras las Navidades, esta es una experiencia que muchos de nosotros en España y en otras partes del mundo atravesamos.
La expresión cuesta de enero se traduce literalmente como ‘the January hill’.
No existe un equivalente oficial en inglés, pero en los medios se encuentran ejemplos como ‘January money worries’, ‘January slump’, ‘January belt-tightening’ o ‘post-Christmas crunch’.
En España, sin embargo, la cuesta de enero es una locución reconocida y de sobra conocida.
El Diccionario de la Lengua Española la define como el “período de dificultades económicas que coincide con este mes como consecuencia de los gastos extraordinarios realizados durante las fiestas navideñas”.
Como es de suponer, esta situación no es exclusiva de los españoles.
Por desgracia, la cuesta de enero coincide además con un aumento general de los precios y de las facturas de los servicios, así como con las rebajas de invierno.
Esto implica que muchos españoles afrontan una mayor tensión financiera durante el primer mes del año, lo cual no les impide gastar una media de unos doscientos euros en las rebajas.
La cuesta de enero da comienzo oficialmente el 7 de enero, el día siguiente a Reyes, que marca también el fin de la Navidad y la vuelta al trabajo y a la realidad, haciendo esa cuesta aún más empinada.
Programas de televisión y medios digitales publican consejos sobre cómo superar la cuesta de enero.
Curiosamente, en español también se utiliza la expresión apretarse el cinturón para referirse a la necesidad de reducir gastos.
Si se quiere aludir a tener que desembolsar más dinero de lo habitual y a regañadientes, se dice rascarse el bolsillo.
Así pues, la próxima vez que las finanzas se resientan en el primer mes del año, recuerda que en España es tan común que incluso tienen una expresión oficial para describirlo.
Ejemplos:
Si quiero superar la cuesta de enero, tengo que gastar menos estas próximas semanas.
Hay que apretarse el cinturón durante la cuesta de enero.