Colocar el sofá frente al radiador quizás te parezca una idea estética para ocultar el calentador a simple vista.
Pero Joana Sadovskaja, experta en sofás de Lovesofas, advierte que acercar mucho el sofá al radiador puede salirte caro.
Al poner el sofá delante del calentador, se puede alterar cómo se calienta tu hogar.
No solo puede bloquear el flujo de aire caliente en la habitación, también reduce la eficiencia de la calefacción.
Como resultado, pueden haber temperaturas desiguales, haciendo que el sistema trabaje más y aumente la factura energética.
Joana también advirtió que acercar el sofá a un radiador puede provocar humedad y moho detrás del mueble por falta de ventilación.
Poner muebles frente al calentador además puede dañar la tapicería por el exceso de calor.
Esto podría encoger la tela con el tiempo, provocando cojines hundidos, colores desgastados y un aspecto viejo.
Joanna dijo: “La exposición excesiva al calor también puede encoger y deformar la tapicería con el tiempo, dándole un aspecto desgastado.”
“También es importante notar que los materiales reaccionan diferente al calor.”
“Mientras el cuero puede agrietarse, los tejidos sintéticos pueden derretirse, así que entender cómo responde tu tapicería es clave para protegerla.”
“Poner un sofá muy cerca de un radiador también obstruye la circulación de aire, reduciendo la eficiencia de tu calefacción.”
“Esto no solo causa temperaturas desiguales, sino que hace trabajar más al sistema, subiendo posiblemente las facturas.”
“En espacios con poca ventilación, poner muebles cerca de una fuente de calor puede atrapar humedad y causar condensación tras el sofá, lo que resultaría en moho.”
Aunque lo ideal es evitar poner el sofá frente al radiador, Nicholas Auckland, experto de Trade Radiators, tiene una solución para espacios pequeños.
Si te falta espacio, se recomienda dejar al menos 30 centímetros entre el sofá y el radiador para evitar daños, moho y problemas de calefacción.
Nicholas dijo: “Si tienes espacio limitado, aconsejo que el sofá esté como mínimo a 30 centímetros de la superficie del radiador.”
“Esto debería permitir que el calor circule sin causar daños importantes a la tela del sofá.”
“Para más protección, puedes poner una lámina reflectante en la parte trasera del sofá; esto reflejará el calor hacia el radiador en vez de que lo absorva el sofá.”
“Además, incluso puedes usar una funda para proteger la tapicería.”
“Hay una gran variedad de fundas en línea, así que podrías encontrar una que combine con la tela original de tu sofá.”
“Si quieres una solución permanente, un radiador vertical es ideal.”
“Los radiadores verticales ocupan menos espacio horizontal debido a su anchura pequeña, permitiendo colocarlos en varias posiciones y dejar espacio libre para el sofá.”