JOHANNESBURGO (AP) — Al expresidente de Madagascar, Andry Rajoelina, le fue quitada su ciudadanía después de que fuera derrocado por una toma militar del poder hace poco más de una semana.
Rajoelina, cuyo paradero sigue siendo desconocido después de huir del país tras protestas que exigían su renuncia, también tiene ciudadanía francesa.
El nuevo primer ministro del país, Herintsalama Rajaonarivelo, ha firmado un decreto que invoca leyes que quitan la ciudadanía a todos los malgaches si poseen la nacionalidad de otro país.
La posesión de la nacionalidad francesa por parte de Rajoelina ya había causado un debate sobre su elegibilidad para candidatearse a la presidencia en las elecciones de 2023, que ganó.
Él huyó del país en el punto más alto de las protestas lideradas por jóvenes que llevaron a miles de personas a las calles en varias ciudades y que inicialmente provocaron una dura represión por parte de las fuerzas de seguridad, dejando 22 muertos y más de 100 heridos, según las Naciones Unidas.
En ese momento, dijo que temía por su vida y se dirigió a la nación desde un lugar desconocido días antes de que los militares tomaran el poder y el Coronel Michael Randrianirina fuera juramentado como presidente.
Madagascar ha tenido varios líderes removidos por golpes de Estado y tiene una historia de crisis políticas desde que consiguió su independencia de Francia en 1960.
Rajoelina, de 51 años, primero llegó a ser prominente como líder de un gobierno de transición después del golpe de Estado de 2009 que forzó al entonces presidente Marc Ravalomanana a huir del país.
Los constantes cortes de agua y electricidad estuvieron en el centro de la última revuelta juvenil, pero esto rápidamente se convirtió en frustación por otros problemas como la pobreza y el desempleo.