La contaminación por plásticos ha traspasado el entorno para ingresar en las partes más íntimas del cuerpo humano. Hoy existen pruebas de que partículas sintéticas microscópicas atraviesan nuestras defensas naturales y se alojan en el sistema reproductivo, un ámbito donde incluso alteraciones menores conllevan graves consecuencias para la fertilidad y la salud a largo plazo.¹
Estas partículas se desprenden de los productos que utilizas y los materiales que te rodean a diario: fibras de ropa, envases de alimentos, superficies de cocina y un sinfín de objetos domésticos. Ingresan mediante el aire que respiras, el agua que bebes y la comida que consumes, y, una vez dentro, viajan por el torrente sanguíneo hacia tejidos que no están preparados para albergarlas.
Esta exposición no es solo un problema de contaminación ambiental. Los microplásticos transportan sustancias químicas que alteran el equilibrio hormonal, favorecen la inflamación y modifican el entorno delicado que necesitan óvulos y espermatozoides para funcionar correctamente. Incluso antes de que se diagnostiquen problemas de fertilidad, estos cambios deterioran de forma silenciosa la salud reproductiva.
La investigación más reciente va más allá de la especulación, ofreciendo una visión clara de los tipos de microplásticos presentes en estos fluidos sensibles y su frecuencia de hallazgo, lo que constituye una base importante para comprender la verdadera dimensión del problema.
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Microplásticos detectados en lo profundo del sistema reproductor humano
En un estudio publicado en Human Reproduction, investigadores de Next Fertility Murcia (España) analizaron fluidos reproductivos —concretamente, líquido folicular de 25 mujeres en tratamiento de fecundación in vitro y semen de 18 hombres en evaluación de fertilidad— para determinar la presencia de microplásticos.²
Estos fluidos se recogieron en recipientes de vidrio estéril para evitar contaminación, se trataron para descomponer la materia orgánica y, posteriormente, se analizaron para identificar directamente los tipos y cantidades de microplásticos en dichos entornos biológicos.
- Alta prevalencia de microplásticos en los participantes — Los resultados fueron contundentes: un 69% de las muestras de líquido folicular de las mujeres y un 55% de las muestras de semen de los hombres contenían microplásticos cuantificables.³
Esto significa que más de la mitad de las personas analizadas presentaban partículas sintéticas en los fluidos directamente implicados en la reproducción. El líquido folicular, que rodea y nutre al óvulo antes de la ovulación, mostró una concentración mayor que el semen, lo que sugiere que el entorno reproductivo femenino está más expuesto o tiene mayor tendencia a acumular estas partículas.
- Nueve tipos distintos de microplásticos identificados — El equipo detectó nueve tipos diferentes de microplásticos, desde nailon hasta cloruro de polivinilo (PVC). Estos materiales están presentes en objetos cotidianos como fibras textiles, espumas de muebles, envases, sartenes antiadherentes, botellas de bebidas, tuberías e incluso productos impresos en 3D.
- Carga particulada baja pero consistente — En la mayoría de las muestras se hallaron solo una o dos partículas, aunque algunas llegaron a contener hasta cinco.⁴ Si bien la cifra absoluta parece reducida, el hecho de que estas partículas hayan sorteado las defensas corporales y accedido a los fluidos reproductivos es significativo. Incluso en pequeña cantidad, pueden transportar aditivos químicos o desencadenar respuestas inmunitarias que interfieren en los procesos reproductivos.
- Vías de entrada al organismo bien conocidas — Los microplásticos ingresan en el cuerpo mediante tres rutas principales: inhalación de fibras y polvo en suspensión, ingestión de alimentos y agua contaminados, y contacto dérmico con ciertos productos. Una vez dentro, pasan al torrente sanguíneo y se distribuyen por los tejidos. Estas vías hacen que la exposición sea prácticamente inevitable en entornos modernos, lo que explica la amplia presencia detectada en el estudio.
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La composición química de las partículas añade otro factor de riesgo
Muchos de los plásticos identificados se fabrican con aditivos, estabilizantes y plastificantes reconocidos como disruptores endocrinos. Estos compuestos se liberan del plástico hacia los tejidos circundantes. En el sistema reproductivo, donde el equilibrio hormonal es esencial para la ovulación, la espermatogénesis y la implantación, tales alteraciones tienen efectos desproporcionados.
- Mecanismo de transporte hacia los fluidos reproductivos — Tras su inhalación o ingestión, las partículas de microplástico son absorbidas hacia la sangre a través de los pulmones o el tracto digestivo. Desde ahí, circulan hasta alojarse en diversos tejidos.
El entorno folicular ovárico cuenta con un abundante riego sanguíneo, especialmente durante la estimulación para la extracción de óvulos, lo que facilita la acumulación de partículas.⁵ De igual modo, los testículos reciben un flujo continuo de sangre, permitiendo que los microplásticos circulantes penetren en las estructuras donde se desarrollan los espermatozoides.
- Los investigadores reclaman estudios más amplios y detallados — Si bien este estudio confirma la presencia de microplásticos en fluidos reproductivos, se requiere más trabajo para determinar sus efectos sobre la salud.
Las futuras investigaciones se centrarán en evaluar si estas partículas dañan la calidad ovocitaria o espermática, influyen en las tasas de fecundación o contribuyen a la infertilidad. También se planea recopilar datos sobre los hábitos de vida de los participantes para analizar si ciertas exposiciones (dieta, entorno laboral, tipo de vestimenta) se correlacionan con mayores concentraciones de partículas.⁶
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Se exploran estrategias naturales para eliminar microplásticos
Actualmente se investigan métodos que ayuden al cuerpo humano a filtrar, retener y eliminar microplásticos antes de que se dispersen por otros sistemas. Estas estrategias ofrecen un enfoque multidisciplinar para reducir la carga plástica interna y apoyar la salud general. Recientemente he redactado un artículo que analiza estos métodos en detalle; aunque aún está en proceso de revisión por pares, a continuación comparto los hallazgos principales.
- El psyllium reticulado podría favorecer la eliminación de microplásticos — El intestino desempeña un papel clave en la remoción de microplásticos. Un estudio de 2024 demostró que el psyllium reticulado con acrilamida (PLP-AM) eliminó más del 92% de plásticos comunes como poliestireno, PVC y tereftalato de polietileno (PET) del agua.
Debido a su alta capacidad de hinchamiento y textura gelatinosa y adherente, el psyllium reticulado podría adaptarse para actuar en el intestino, donde atraparía las partículas plásticas antes de su absorción. Aunque el estudio se realizó en el contexto de tratamiento de aguas, los resultados son prometedores para la salud humana.⁷
- El quitosano, fibra natural de mariscos, también muestra potencial — Un reciente estudio animal publicado en Scientific Reports observó que ratas alimentadas con una dieta enriquecida con quitosano eliminaron aproximadamente un 115% de los microplásticos de polietileno ingeridos, frente a solo un 84% en el grupo de control.
Esto sugiere que el quitosano no solo ayuda a capturar y eliminar partículas nuevas, sino que incluso podría facilitar la expulsión de algunas ya absorbidas. No obstante, aunque se considera seguro y se emplea en suplementos, las personas alérgicas a los mariscos deben evitarlo.⁸
Tanto el psyllium como el quitosano actúan mediante adsorción física, donde fuerzas hidrofóbicas y electrostáticas adhieren los microplásticos a la fibra, impidiendo su absorción. Sin embargo, un inconveniente de estos aglutinantes es que también pueden capturar nutrientes si no se dosifican cuidadosamente. Por ello, deben usarse de forma estratégica, por ejemplo, ingiriéndolos con alimentos procesados o envasados, más proclives a contener plásticos.
- Ciertas cepas bacterianas beneficiosas podrían ayudar a eliminar microplásticos del intestino — Un estudio animal de 2025 comprobó que dos cepas específicas, Lacticaseibacillus paracasei DT66 y Lactiplantibacillus plantarum DT88, fueron capaces de unirse y eliminar diminutas partículas de poliestireno en pruebas de laboratorio.⁹ Estos probióticos forman biopelículas protectoras que atrapan las partículas plásticas, facilitando su excreción.
Combinados con fibras dietéticas como psyllium y quitosano, podrían constituir un método más eficaz y natural para arrastrar los microplásticos fuera del intestino antes de que sean absorbidos.
- El hígado también cumple una función esencial en la depuración de microplásticos sanguíneos — Las células inmunitarias especializadas del hígado, conocidas como células de Kupffer, capturan estas partículas extrañas y las derivan hacia la bilis para su eliminación intestinal. Ahora bien, aunque este mecanismo funciona con plásticos pequeños, los de mayor tamaño pueden persistir y acumularse, especialmente si la función hepática está comprometida.
Para apoyar esta vía natural de detoxificación, se investigan compuestos como el ácido ursodesoxicólico (UDCA) y su variante tauroursodesoxicólica (TUDCA), que estimulan la producción de bilis y mejoran el flujo de partículas desde el hígado.
- También se estudian estrategias para potenciar la autofagia — La autofagia es el sistema natural de reciclaje celular. Se están analizando compuestos que pueden promover este proceso, principalmente la rapamicina y la espermidina.
La rapamicina inhibe la vía mTOR, un mecanismo de detección de nutrientes que normalmente suprime la autofagia. Al bloquear mTOR, las células intensifican su actividad de limpieza, formando membranas que aíslan partículas plásticas para su degradación o eliminación. Por su parte, la espermidina es una poliamina natural presente en alimentos que aumenta la resiliencia celular y favorece la eliminación de sustancias tóxicas.
En estudios de laboratorio y con animales, la combinación de espermidina y rapamicina revirtió la disfunción mitocondrial y redujo el estrés oxidativo provocado por los microplásticos.
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Medidas prácticas para reducir la exposición diaria a microplásticos
Los microplásticos no son solo un problema medioambiental; han penetrado en las zonas más delicadas del sistema reproductor humano. La buena noticia es que puedes adoptar cambios que reduzcan directamente el número de partículas que ingresan en tu organismo cada día. Estas medidas se dirigen a las principales fuentes de exposición para proteger tu salud reproductiva y general.
- Mejora la filtración de aire y agua — Emplea un purificador de aire con filtro HEPA en dormitorio y zonas de estar. Para beber y cocinar, instala un filtro de agua capaz de retener partículas a nivel micras.
- Sustituye tejidos sintéticos por fibras naturales siempre que sea posible — Opta por algodón orgánico, lana, lino o cáñamo en ropa, ropa de cama y toallas. Lava menos las prendas sintéticas que ya tengas, sécalas al aire y usa bolsas de lavado que capturen microfilamentos.
- Evita calentar y almacenar alimentos en envases de plástico — Transfiere los alimentos a recipientes de vidrio o acero inoxidable antes de recalentarlos. Almacena directamente en estos materiales.
- Aspira y limpia el polvo de modo que atrapes partículas, no las disperses — Usa una aspiradora cerrada con filtro HEPA. Pasa la aspiradora con frecuencia en alfombras y zonas de mascotas. Para quitar el polvo, emplea un paño de microfibra húmedo.
- Revalúa tus utensilios y superficies de cocina — Sustituye las tablas de cortar de plástico por otras de madera o vidrio. Cambia los utensilios de plástico por versiones de acero inoxidable o madera.
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Preguntas frecuentes sobre microplásticos en fluidos reproductivos
P: ¿Qué reveló el nuevo estudio sobre microplásticos en fluidos reproductivos humanos?
R: Un estudio publicado en Human Reproduction halló microplásticos en el 69% de muestras de líquido folicular de mujeres y en el 55% de muestras de semen de hombres.¹⁰ Se detectaron nueve tipos distintos, incluyendo nailon, poliuretano y PVC, todos comunes en artículos cotidianos.P: ¿Cómo llegan los microplásticos a mi sistema reproductivo?
R: Penetran por inhalación, ingestión y contacto cutáneo. Una vez dentro, acceden al torrente sanguíneo, que los distribuye a diversos tejidos, incluidos ovarios y testículos. El aumento del flujo sanguíneo durante procesos reproductivos eleva las concentraciones en líquido folicular.P: ¿Por qué es importante este hallazgo para la fertilidad y salud reproductiva?
R: Incluso en cantidades mínimas, los microplásticos transportan disruptores endocrinos, desencadenan inflamación e interfieren en la función de óvulos y espermatozoides. Al tratarse de entornos muy sensibles, cualquier alteración puede afectar a la concepción y al embarazo.P: ¿Existen formas naturales de favorecer la eliminación de microplásticos del cuerpo?
R: Se investigan aglutinantes naturales como el psyllium reticulado y el quitosano, que atrapan microplásticos en el intestino, así como cepas probióticas que se unen a partículas plásticas. Otros enfoques buscan potenciar los sistemas de depuración propios, como la detoxificación hepática y la autofagia.P: ¿Qué medidas puedo tomar para reducir la exposición diaria?
R: Acciones clave incluyen mejorar la filtración de aire y agua, cambiar a fibras naturales, evitar calentar o guardar comida en plástico, utilizar aspiradoras HEPA y limpiar el polvo con paños húmedos, y reemplazar utensilios de cocina de plástico por alternativas de madera, vidrio o acero. Estos cambios reducen la entrada diaria de plástico, protegiendo la salud reproductiva a largo plazo.