El sector turístico de España, considerado como el ‘ganso de los huevos de oro’ que sustenta uno de cada ocho empleos y más de una décima parte de la economía, se enfrenta a una reestructuración inminente.
El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado un nuevo plan nacional que promete reconfigurar la gestión del récord de visitantes que recibe el país, prestando especial atención a los alquileres vacacionales y su impacto en el mercado inmobiliario.
Desvelada en la convención de Turespaña en Cáceres, la Estrategia de Turismo 2030 establece lo que Sánchez denomina un ‘cambio de paradigma’: un plan para modernizar el sector, proteger a los residentes y garantizar que el país ‘no se convierta en víctima de su propio éxito’.
LEE MÁS: Alerta sanitaria tras detectarse nuevos tipos de coronavirus en murciélagos de España
En el corazón de la estrategia se encuentra el nuevo Observatorio de Vivienda Turística, que cartografiará la presión turística por barrios, identificando las zonas donde los alquileres de corta duración están expulsando a la población local e impulsando los precios.
Las autoridades afirman que también guiará la implementación de nuevas normativas sobre los alquileres temporales y estacionales, con el fin de evitar que los propietarios reconviertan viviendas de alquiler a largo plazo en estancias turísticas.
Sánchez señaló que ya se han retirado 54.000 apartamentos turísticos ilegales de las plataformas de reservas y prometió un ‘progreso continuado’ en la aplicación de la ley.
“El turismo llena de vida nuestras ciudades,” declaró el presidente, “pero no puede vaciar de residentes nuestros barrios.”
LEE MÁS: El enoturismo incrementó los ingresos del sector en España casi un 10% en 2024
Para muchos expatriados –especialmente aquellos que alquilan propiedades en zonas de gran demanda como la Costa del Sol, Baleares o Valencia– estos cambios podrían traducirse en controles de licencias más estrictos, multas más elevadas y menos ambigüedades entre la normativa nacional y la autonómica.
El Gobierno también pretende aumentar la transparencia, fomentando un intercambio de datos más claro entre los ayuntamientos y las plataformas de reservas.
Los líderes del sector llevan tiempo advirtiendo sobre un mercado sobrecalentado. El año pasado, España recibió un récord de 94 millones de visitantes, cuyo gasto superó los 126.000 millones de euros.
LEE MÁS: Nuevas señales de tráfico en España: Lo que deben saber los conductores en 2025
Este sector genera el 12,3% del PIB y el 13,2% del empleo. Sánchez lo calificó como un ‘éxito extraordinario’, pero advirtió de que el crecimiento no puede lograrse a costa de la habitabilidad.
Se han destinado más de 3.400 millones de euros de inversión pública para apoyar la digitalización y una gestión más inteligente.
Una nueva plataforma de datos de ‘destino inteligente’ ayudará a las pequeñas y medianas empresas a utilizar la información de los visitantes de forma más estratégica –predictiendo flujos, ajustando precios y gestionando aglomeraciones–.
España también está mirando más allá de sus mercados tradicionales.
Manteniendo estables sus mercados principales, el británico y el alemán, el Gobierno pretende atraer a más viajeros de larga distancia, procedentes de Japón, China y Latinoamérica, como parte de un esfuerzo por diversificar las fuentes de ingresos y reducir la dependencia de la demanda europea.
La estrategia también impulsa la financiación de destinos rurales y promociona los viajes fuera de temporada. De hecho, el crecimiento de llegadas en temporada baja es casi tres veces superior al de la temporada alta.
Más allá de la represión de los alquileres irregulares, el plan aboga por mejorar las condiciones laborales, vinculando la calidad del empleo con la calidad del destino.
El salario medio en el sector de la hostelería ha aumentado un 18% desde 2018, mientras que los contratos de corta duración han disminuido significativamente; no obstante, el Gobierno admite que el ‘progreso es relativo’ y afirma que el objetivo es lograr que el turismo funcione durante todo el año, y no solo en verano.
Asimismo, se pretende diversificar el turismo más allá de la temporada de playa tradicional, dado que las llegadas en temporada baja crecen actualmente a un ritmo casi tres veces mayor que las cifras estivales.
La Estrategia de Turismo 2030 de España representa la señal más contundente hasta la fecha de que la era de los alquileres turísticos sin regulación toca a su fin. Es posible que los años de bonanza continúen, pero el ‘todo vale’ ha concluido.
Haga clic aquí para leer más Noticias Explicadas de The Olive Press.