Automóviles cubiertos de lodo tras mezclarse polvo sahariano con lluvia en toda España.
Crédito: Natalia de la Rubia, Shutterstock
Si esta semana has mirado tu coche y te has preguntado por qué de repente parece haber circulado por una obra, no eres el único. En amplias zonas de España –especialmente
en el sur– los residentes han amanecido con vehículos, terrazas y calles cubiertos por una fina capa de polvo marrón tras las lluvias nocturnas. Los meteorólogos afirman que este tiempo revuelto es el resultado de la mezcla de polvo del Sáhara con el sistema de tormenta Regina, y que estas lluvias embarradas podrían continuar varios días más antes de que las condiciones empiecen a mejorar.
Para muchos residentes en España, incluidos miles de expatriados en la costa mediterránea, el fenómeno resulta a la vez familiar y frustrante. Lavas el coche, llega la lluvia, y por la mañana todo vuelve a estar cubierto de regueros de lodo seco.
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Por qué España está recibiendo lluvia de lodo del Sáhara
Las inusuales precipitaciones que están afectando a parte de España esta semana son el resultado de una combinación meteorológica muy específica.
Un sistema de tormentas bautizado como Regina se ha estado desplazando por el sur de la Península Ibérica, provocando lluvias, vientos fuertes y un descenso de las temperaturas. Al mismo tiempo, una gran pluma de polvo procedente del desierto del Sáhara se ha desplazado hacia el norte y ahora se encuentra suspendida en la atmósfera sobre España.
Cuando la lluvia cae a través de este aire cargado de polvo, las gotas arrastran las minúsculas partículas de arena y las depositan en el suelo. Lo que termina en los coches, aceras y mobiliario urbano no es agua limpia, sino lluvia embarrada –denominada a veces “lluvia de calima”.
El meteorólogo José Miguel Viñas explicó que un frente meteorológico que atraviesa la mitad sur de España ha estado arrastrando estos chubascos cargados de polvo por todo el país. Mientras coincidan lluvia y polvo sahariano, el efecto embarrado persistirá.
La plataforma meteorológica Meteored también señala que estos episodios suelen producirse cuando los frentes atlánticos interactúan con masas de aire cálido y polvoriento procedentes del norte de África.
No se trata de un fenómeno raro en España –pero siempre consigue pillar desprevenida a la gente.
Qué zonas de España se están viendo más afectadas
Hasta el momento, el impacto más notable se ha registrado en Andalucía, donde muchos municipios amanecieron esta semana con los coches completamente cubiertos de un residuo marrón tras las lluvias nocturnas.
Pero el sistema meteorológico no se está quedando en el sur.
Los pronósticos indican que la lluvia de lodo se irá desplazando gradualmente hacia el norte, por Castilla-La Mancha y hacia la región de Madrid, siendo también probable que Extremadura y partes de la costa mediterránea experimenten estos mismos chubascos polvorientos.
Para los expatriados que residen en zonas costeras populares como la Costa del Sol, la Costa Blanca o la Costa Cálida, este tipo de tiempo constituye una molestia casi estacional.
Suele aparecer tras varios días de cielos brumosos causados por la calima, término español que designa el aire cargado de polvo que llega desde África.
Para los recién llegados a España, la primera lluvia embarrada puede resultar sorprendente. Un momento parece una lluvia perfectamente normal, y a la mañana siguiente el coche –y todo lo que haya en el exterior– parece haber sido salpicado con arcilla.
Cuándo prevén los meteorólogos que termine finalmente la lluvia de lodo
La buena noticia es que lo peor de este episodio podría no durar mucho más.
Según los meteorólogos, la fase más intensa de este fenómeno ha tenido lugar durante la primera mitad de la semana, cuando tanto las precipitaciones como la concentración de polvo sahariano eran especialmente elevadas.
Los pronósticos sugieren que los chubascos embarrados podrían continuar hasta aproximadamente el viernes, especialmente en las zonas donde la nube de polvo permanezca en la atmósfera.
Después, la situación debería mejorar gradualmente.
José Miguel Viñas explicó que se espera que los niveles de polvo comiencen a descender, lo que significa que, aunque la lluvia pueda persistir en algunas áreas, ya no arrastrará la misma cantidad de partículas de arena.
En términos prácticos, eso implica que las lluvias del fin de semana deberían ser más limpias, incluso aunque sigan cayendo.
Pero otro sistema meteorológico ya se acerca
Justo cuando la lluvia polvorienta comienza a remitir, se espera un nuevo cambio en el tiempo.
Los meteorólogos advierten de que una nueva DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) podría llegar el sábado, trayendo nuevas precipitaciones a varias zonas de España durante el fin de semana.
Según Rubén del Campo, portavoz de la agencia estatal de meteorología AEMET, la tormenta Regina continuará afectando a gran parte del país el resto de la semana, particularmente a las regiones del sur y este.
Se esperan chubascos fuertes en algunas áreas, y las tormentas podrían traer rachas de viento muy intensas capaces de derribar ramas u objetos sueltos.
Los predictores también han advertido de que el granizo y los aguaceros súbitos e intensos podrían interrumpir brevemente el tráfico en ciertas zonas.
Aunque el sistema entrante puede traer más lluvia, no se prevé que transporte la misma alta concentración de polvo sahariano.
Un fenómeno meteorológico español, revuelto pero familiar
Para los residentes de larga duración en España, la lluvia de lodo es simplemente una de esas peculiaridades del clima mediterráneo.
Suele aparecer cuando el polvo del Sáhara se desplaza hacia el norte y coincide con tormentas de lluvia –algo que ocurre varias veces al año.
Sin embargo, para los expatriados recién llegados al país, suele suponer una sorpresa la primera vez que lo presencian.
Y si hay una lección que los residentes experimentados aprenden rápidamente, es esta: nunca te precipites a lavar el coche durante un episodio de calima.
Porque hasta que la nube de polvo no desaparezca de los cielos, la próxima lluvia podría haber deshecho todo el trabajo para la mañana siguiente.