El Presidente del Gobierno de España ha manifestado que su Ejecutivo no participará en el Consejo de Paz del Presidente Trump, alegando preocupaciones de que este organismo, de acceso por invitación, podría usurpar las competencias de las Naciones Unidas.
“Agradecemos la invitación, pero la declinamos”, declaró Pedro Sánchez a los periodistas el jueves tras una reunión urgente del Consejo Europeo en Bruselas, convocada para abordar la crisis en las relaciones trasatlánticas tras las amenazas de Trump contra Groenlandia.
El jefe del gobierno español explicó que rechazaba la invitación “por coherencia”, subrayando sus serias dudas de que el consejo dirigido por Trump respetará “el orden multilateral y las normas de la ONU”.
“Además, no incluye a la Autoridad Palestina”, añadió Sánchez, en referencia a la negativa de Trump a invitar a sus gobernantes, pese a que el objetivo principal del nuevo consejo es lograr la paz en Gaza.
Los Estados que deseen ser miembros también estarían obligados a realizar un aporte económico superior a los 850 millones de euros.
Este desaire probablemente deteriorará aún más las relaciones entre el presidente estadounidense y España.
La decisión alinea a España con el Reino Unido, que también ha desestimado la invitación al autodenominado Consejo de Paz debido a preocupaciones sobre la participación rusa.
La semana pasada, la ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, anunció que el Reino Unido no participaría en la ceremonia de establecimiento formal del consejo en el Foro Económico Mundial de Davos.
“No seremos uno de los signatarios hoy porque se trata de un tratado legal que plantea cuestiones mucho más amplias”, afirmó Cooper a la BBC. “Y también nos preocupa que el Presidente Putin forme parte de algo que habla de paz cuando aún no hemos visto señales suyas de compromiso con la paz en Ucrania”.
El consejo –que cuenta con Trump como presidente vitalicio con potestad para nombrar miembros del comité ejecutivo y crear o disolver organismos subsidiarios– se ha promocionado como una nueva organización internacional para la resolución de conflictos.
La Casa Blanca nombró recientemente a siete miembros del Comité Ejecutivo fundador, incluyendo al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, al enviado especial para Oriente Medio Steve Witkoff, al yerno de Trump Jared Kushner y al ex primer ministro británico Tony Blair.
No obstante, los críticos sostienen que el consejo está yendo mucho más allá de su mandato original, con funciones diseñadas para reemplazar roles clave de las Naciones Unidas.
Hasta el momento, ninguno de los otros miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU –China, Francia, Rusia y el Reino Unido– se ha comprometido a participar.