España registra el menor número de horas de sol desde 1996, Baleares se libra en buena medida.

La sucesión de borrascas que ha azotado España el mes pasado –y que aún persisten– oscureció los días en la península, que registró la menor cantidad de horas de sol en un enero desde 1996 y el segundo más sombrío desde que existen registros en 1984.

Así lo afirma el investigador Dominic Royé, de la Misión Biológica de Galicia (MBG), con base en datos de la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMESTAT).
Royé explicó a EFE que enero fue el mes con menos horas de insolación, con 29 horas menos que la media en la Península, solo superado por la cifra de 1996 (33 horas menos).

El investigador señaló que los valores habituales en territorio peninsular en enero rondan las 185 horas de sol, aunque con grandes diferencias entre zonas: en el norte suelen estar entre 100 y 120 horas, mientras que en el sur alcanzan entre 250 y 270. Este año, casi todo el país ha estado por debajo de dichos valores, a excepción de Murcia, Almería y las Baleares, que se han mantenido en la horquilla normal.

La costa atlántica y el noroeste peninsular presentaron las anomalías más acusadas, según Royé, y las ciudades gallegas anotaron porcentajes de declive muy elevados. En Santiago, el número de horas de sol respecto al promedio para estas fechas cayó casi un 50%, en Vigo un 48% y en A Coruña un 46%. Ourense (57%), Pontevedra (56%) y Lugo (55%) resultaron aún más oscuras. Estas cifras son superiores a las de otras ciudades españolas citadas por el investigador, como Madrid (20%), Sevilla (30%), Gijón (40%) y Burgos (40%).

LEAR  Impactante Incautación de Marisco en Santa Pola: 250 Kilos de Pescado Ilegal

La geografía también influye, dado que las mayores reducciones de insolación suelen producirse en zonas montañosas debido al relieve, mientras que el impacto es menor en la costa porque la cobertura nubosa se disipa con mayor rapidez. Precisamente la nubosidad es el factor que determina la reducción de horas de sol, aunque Royé aclara que la cantidad de precipitación no implica necesariamente menor insolación.

El cielo puede estar cubierto sin que llueva, del mismo modo que puede registrarse mucha lluvia en un periodo breve (como en las tormentas estivales) y después despejar. La estación del año y la duración de los días también ejercen su influencia, pues los días son más cortos en enero que, por ejemplo, en julio.

La merma de horas de sol tiene efectos notorios en el estado de ánimo de las personas, según Royé, quien estudia la relación entre salud y clima. «Tiene un efecto fisiológico, pero también psicológico, porque a menudo nos deprime, especialmente a quienes vivimos más al norte», afirmó.

No obstante, el investigador apunta que a veces este efecto se produce incluso cuando los datos reales no muestran una tendencia hacia menos sol o más lluvia que en otros años, pero la población así lo percibe. «La prensa está muy pendiente de las borrascas, en particular de las de alto impacto, porque todas tienen nombre», comentó.

Deja un comentario