Calcomanía de la ITV válida hasta 2026 en un vehículo en España.
Crédito: Azulblue, Shutterstock
Las autoridades de tráfico de España han implementado una de las medidas de seguridad vial más severas de los últimos años –y está pillando a los conductores con la guardia baja. En la actualidad, disponer de una cita para renovar la ITV ya no es suficiente para circular legalmente. Si tu ITV ha caducado, aunque sea por un solo día, no puedes llevar tu coche a la carretera, independientemente de que hayas solicitado una revisión.
La Dirección General de Tráfico (DGT) confirmó el cambio en un comunicado gubernamental reciente, explicando que los agentes verificarán vehículo por vehículo para asegurarse de que cada automóvil en las carreteras españolas cuenta con una inspección técnica vigente y actualizada. Para los automovilistas que suelen dejar las cosas para el último minuto, esto supone un giro radical –y las sanciones son considerablemente más duras que antes.
Una política de tolerancia cero con la ITV llega a la carretera
Hasta ahora, muchos conductores confiaban en una suerte de “periodo de gracia” no oficial: siempre que hubieras conseguido una cita, los agentes frecuentemente hacían la vista gorda. Ese margen de maniobra ha desaparecido.
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La postura de la DGT es contundente: sin ITV, no se conduce. No hay excepciones por retrasos, ni excusas sobre largas listas de espera, y tampoco vale el “tengo cita mañana”.
La nueva normativa forma parte de un esfuerzo más amplio para garantizar que:
- todo vehículo cumpla con los estándares de seguridad
- se respeten los requisitos medioambientales sobre emisiones
- los coches antiguos o en mal estado dejen de pasar desapercibidos
Las autoridades de tráfico alegan que la medida responde a la necesidad de una supervisión más rigurosa. España sigue registrando un elevado número de vehículos que no superan la ITV en el primer intento, y una parte significativa de los accidentes de tráfico implican a automóviles con la inspección caducada.
¿Qué ocurre si conduces con la ITV caducada?
Los conductores que ignoren la nueva norma se enfrentan a algunas de las multas más severas contempladas en la legislación española de tráfico. El golpe económico por sí solo es suficiente para hacer recapacitar a la mayoría –pero eso es solo una parte.
Esto es lo que arriesgan los automovilistas según la normativa actualizada de la DGT:
Multa de 200 euros
Esta es la sanción estándar por conducir con la ITV caducada. Y a diferencia de otras infracciones de tráfico, esta generalmente no conlleva un descuento del 50% por pronto pago.
Restar tres puntos del carnet
Una novedad especialmente dolorosa: conducir con la ITV caducada ahora le cuesta a los conductores tres puntos del permiso de conducir –una sanción que afectará particularmente a quienes dependen de su coche para trabajar.
Hasta 500 euros en casos graves
Si tu ITV caducó hace más de 12 meses, la multa asciende a 500 euros, reflejando la postura de la DGT de que el incumplimiento prolongado pone en riesgo real al resto de usuarios de la vía.
Problemas con el seguro tras un accidente
Quizás la consecuencia más alarmante: las aseguradoras pueden negarse a cubrir los daños tras un siniestro si tu ITV no es válida. Esto incluye las reclamaciones de terceros, lo que significa que los conductores podrían verse obligados a hacerse cargo de miles de euros.
Posible inmovilización del vehículo
Los agentes están ahora autorizados a inmovilizar los coches en el acto si determinan que el vehículo no debería circular debido a una inspección caducada o desfavorable.
Para muchos conductores, esto supone una grúa inmediata, seguida de gastos de depósito y el coste de una nueva cita para la ITV –un error ciertamente costoso.
Por qué los coches no aprueban la ITV: Los problemas más habituales
La nueva ofensiva de la DGT se enmarca en un problema persistente: muchos de los vehículos de España simplemente no superan la inspección.
Datos del sector muestran que uno de cada cinco coches no pasa la ITV en el primer intento, generalmente por fallos que podrían haberse detectado previamente con una rápida revisión en casa.
Las principales causas de rechazo en la ITV incluyen:
- Defectos en iluminación y señalización: bombillas fundidas, faros desreglados, intermitentes defectuosos.
- Neumáticos en mal estado: dibujo desgastado, desgaste irregular o daños visibles.
- Problemas en el sistema de frenos: pastillas y discos gastados o comportamiento irregular al frenar.
- Emisiones excesivas: un problema común en vehículos diésel antiguos.
- Problemas de suspensión y dirección: amortiguadores gastados, componentes flojos o defectos estructurales.
- Problemas básicos de identificación o visibilidad: parabrisas dañados, matrículas ilegibles o espejos rotos.
Debido a los controles más estrictos ahora vigentes, muchos mecánicos recomiendan realizar una rápida “revisión pre-ITV” en el garaje o aparcamiento –una breve inspección que podría ahorrar a los conductores un rechazo inesperado.
Qué deben hacer ahora los conductores
Con el periodo de gracia desaparecido, el enfoque ahora está en la anticipación y la planificación. Se recomienda a los conductores:
- comprobar la fecha de caducidad de su ITV
- solicitar la cita con suficiente antelación
- asegurarse de que su coche se encuentra en buen estado antes de acudir al centro de inspección
La DGT insiste en que el objetivo último es la seguridad vial –y no la recaudación. Pero, en la práctica, la nueva política española representa un gran cambio cultural: los días de arriesgarse con una ITV caducada han terminado oficialmente.
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