La primera parada de la gira de Lionel Messi en India terminó en caos cuando los fanáticos arrancaron asientos del estadio y lanzaron botellas de agua al campo, después de que su aparición en el estadio Salt Lake de Kolkata se acortara.
Los aficionados habían pagado hasta 12.000 rupias (unos 100 euros) para ver al astro del fútbol, pero se llevaron un desilusión cuando una multitud de oficiales y seguridad lo tapó completamente.
Cuando la seguridad se lo llevó rápidamente después de unos 20 minutos, parte del público se puso hostil.
La ministra principal de Bengala Occidental, Mamata Banerjee, dijo estar “profundamente consternada y conmocionada” por los hechos ocurridos.
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