¿Es la luz V-16 un negocio lucrativo?

EN ESTA SEMANA EN ‘INSIDE SPAIN’ analizamos por qué el Gobierno español no quiere que se escriba el nombre de mujer "Charo" en internet y la razón por la que muchos conductores en España se preguntan por qué deben gastarse 50 euros en la nueva baliza V-16 obligatoria.

El Ministerio de Igualdad ha lanzado una iniciativa para tratar de eliminar el uso del término "Charo", una etiqueta que se originó en foros españoles como Forocoches y se emplea de forma peyorativa para mofarse de mujeres feministas mayores de 30 años. Charo, diminutivo de Rosario, es en realidad un nombre muy común en España. No obstante, referirse a alguien como "una Charo" ha adquirido un nuevo significado en el vernáculo español.

Anuncio

Algo similar ha ocurrido con el término ‘Karen’ en inglés, pero este describe a una mujer blanca con actitudes racistas veladas y problemas de ira, mientras que "Charo" posee un significado completamente distinto. Realmente no existe un equivalente exacto en inglés, pero podría decirse que es una versión algo más suave de ‘feminazi’.

Sin embargo, el Instituto de la Mujer ha elaborado un informe de 30 páginas que analiza el origen del término, su difusión en línea y las consecuencias de esta expresión.

Anuncio

Para el ministerio que dirige Ana Redondo, llamar a alguien "una Charo" constituye un mecanismo para "silenciar" a las mujeres en los entornos digitales. El informe señala que el término comenzó a ganar popularidad hacia 2011 para ridiculizar a mujeres solteras, supuestamente "amargadas y con vínculos con la función pública y el feminismo". Su popularidad derivó en términos como ‘ley charía’ o ‘charocracia’, que muchos defendieron como simples chistes o juegos de palabras.

LEAR  El Museo Etnológico de Rafal brilla con luz propia « Euro Weekly News

Pero no es ningún asunto gracioso para el Ministerio de Igualdad, que considera "Charo" un insulto y un estereotipo misógino que construye "una imagen grotesca" de la mujer feminista y sirve para deslegitimar la participación política de las mujeres en las redes sociales. "El insulto funciona como una forma de desprecio disfrazada de ironía", sostiene el ministerio, afectando a "cualquier mujer que alce su voz en el espacio digital desde posiciones progresistas".

Anuncio

No es la primera vez que el Ministerio de Igualdad —una cartera creada bajo el primer gobierno de coalición de izquierdas entre los socialistas de Pedro Sánchez y Unidas Podemos— busca reprimir lo que considera lenguaje sexista en el español cotidiano. En 2024, los planes para hacer más inclusivo el nombre del Congreso de los Diputados reabrieron un prolongado y controvertido debate sobre la lengua española, más concretamente sobre su gramática de género. En esencia, se quería cambiar de ‘El Congreso de los Diputados’ a simplemente ‘Congreso’, eliminando así el artículo masculino ‘los’ y la terminación en ‘-o’.

España ocupó recientemente el cuarto puesto entre 27 países en el último índice de igualdad del Instituto Europeo de la Igualdad de Género. Además, en 2023 un estudio de Ipsos halló que España es el país ‘más feminista’ de Europa. Pero aunque el movimiento feminista español lleva años confrontando abiertamente las arraigadas visiones machistas y patriarcales en el país, el feminicidio y otras formas de violencia de género siguen siendo un azote para la sociedad española.

EN OTRAS NOTICIAS, el debate en torno a la nueva baliza V-16 de emergencia, obligatoria para los conductores en España, está caldeándose. Estos dispositivos están destinados a sustituir a los triángulos de preseñalización que la gente lleva en el coche y coloca detrás del vehículo en caso de avería. Se supone que las luces V-16 son más seguras, ya que se colocan en el techo del automóvil sin necesidad de que el conductor salga y se arriesgue a ser atropellado, por ejemplo, en una autovía.

LEAR  Prohibido fumar en terrazas, parques infantiles y otros lugares. Prohibiciones, multas y más impuestos al tabaco.

Pero, ¿son realmente tan necesarias? Muchos cuestionan ahora este hecho, máxime cuando los modelos homologados cuestan en torno a 50 euros. De hecho, hay artículos en la prensa española que citan a los ‘inventores’ de estos dispositivos, quienes aparentemente declararon que estaban pensados solo para personas con discapacidad física, no para que fueran obligatorios para toda la población.

La policía española también ha criticado que la luz que emiten no es suficientemente intensa durante el día, y alegan que no son útiles en carreteras con muchas curvas, ya que los conductores que se aproximan no reciben la advertencia previa que proporciona un triángulo.

Organizaciones de consumidores como Facua también han arremetido contra la Dirección General de Tráfico (DGT) por no informar debidamente a la población sobre la necesidad de comprar balizas V-16 oficialmente homologadas, lo que ha llevado a que miles de personas hayan adquirido imitaciones más baratas (comprensiblemente) que, por ejemplo, carecen de la indispensable función de geolocalización. Esto, aseguran, ha resultado en un "fraude masivo" por parte de algunos negocios.

Asimismo, a algunos conductores no les agrada la idea de ser rastreados por la función de geolocalización de la V-16, aunque la DGT ha aclarado que esto solo ocurre en caso de avería.

En conjunto, muchos españoles perciben que la obligatoriedad de la baliza V-16 para conductores no es más que un ardid recaudatorio del Gobierno español, ya que ningún otro país de la UE tiene implementado algo similar, ni planes de hacerlo. Un artículo del sitio digital El Confidencial calcula que el erario público español ingresará 300 millones de euros solo en IVA por la venta de estas balizas. Existen 34 millones de vehículos en España, lo que significa que si todos los conductores compran una luz V-16, se gastará la astronómica cifra de 1.700 millones de euros.

LEAR  Diversión y Aprendizaje para Estudiantes en los 5° Juegos Olímpicos de Alcachofa