Para recuperar los días de vacaciones perdidos, el empleado debe notificarlo a su empresario y aportar un certificado médico válido. Crédito de la foto: S. Vatolina/Shutterstock
La legislación laboral española establece que los trabajadores que enferman durante sus vacaciones no pierden su derecho al descanso anual y pueden recuperar los días afectados en virtud del Estatuto de los Trabajadores. Esta protección se recoge en el artículo 38, que determina que el periodo vacacional debe disfrutarse de forma independiente a los episodios de incapacidad temporal certificada.
La norma es aplicable cuando un empleado entra en situación de incapacidad temporal, ya sea antes del inicio del periodo vacacional planificado o una vez que este ya ha comenzado. En tales supuestos, los días cubiertos por la baja médica no se consideran vacaciones y deberán ser disfrutados en una fecha posterior, una vez el trabajador se haya recuperado.
Qué establece el artículo 38
Vacaciones y baja por enfermedad son conceptos jurídicos separados
El artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores señala que, cuando las vacaciones anuales coinciden con una incapacidad temporal derivada de enfermedad, accidente, embarazo, parto o lactancia, el trabajador tiene derecho a disfrutar de su descanso en un momento distinto. La ley se aplica con independencia de que la enfermedad se inicie antes de las vacaciones o durante su transcurso.
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El estatuto también permite que las vacaciones pospuestas se tomen después de la finalización del año natural en que se generaron. Los trabajadores disponen de un plazo máximo de 18 meses, contados desde el final de dicho año, para utilizar los días recuperados, lo que garantiza que la enfermedad no suprima definitivamente su derecho al descanso.
Cómo deben reclamar los trabajadores sus días de vacaciones
Es necesaria notificación y certificación médica
Para recuperar los días de vacaciones perdidos, el empleado debe notificar a su empleador y aportar un certificado médico válido que acredite la incapacidad temporal. Sin una baja médica oficialmente reconocida, el periodo se seguirá computando como vacacional, aun cuando el trabajador se encontrase indispuesto.
Una vez finalizada la baja médica, el empleador está obligado por ley a permitir que el trabajador reprograme los días de vacaciones no disfrutados. Aunque las fechas concretas deben acordarse, el derecho a recuperar el descanso en sí mismo no puede ser denegado.
Qué implica esto para los expatriados que trabajan en España
Igualdad de derechos con independencia de la nacionalidad
Para los expatriados que trabajan en España, el artículo 38 se aplica exactamente de la misma manera que para los ciudadanos españoles. Los derechos laborales reconocidos por el Estatuto de los Trabajadores se basan en la existencia de un contrato de trabajo en España, no en la nacionalidad o el país de origen.
Esto significa que los trabajadores extranjeros que enfermen durante sus vacaciones tienen derecho a recuperar esos días, siempre que estén afiliados a la Seguridad Social española y obtengan la baja médica oficial a través del sistema público de salud o de un proveedor médico autorizado. El derecho es aplicable tanto a trabajadores comunitarios como extracomunitarios.
Los expatriados deben tener presente que los certificados médicos emitidos en el extranjero no siempre son reconocidos automáticamente. En la práctica, empleadores y autoridades de la Seguridad Social suelen requerir documentación emitida o convalidada en España. Por tanto, una comunicación pronta con el empleador y el contacto temprano con un médico local son esenciales cuando sobreviene una enfermedad en periodo vacacional.
Por qué existe esta norma
Protección del derecho al descanso
La separación entre el tiempo de vacaciones y la baja por enfermedad responde al propósito del descanso anual según la legislación laboral española y europea. Las vacaciones tienen como finalidad el reposo y la desconexión, mientras que la baja por enfermedad existe para permitir la recuperación y la atención médica.
Permitir que la enfermedad consuma el derecho vacacional socavaría la función protectora del derecho laboral y penalizaría al trabajador por circunstancias ajenas a su voluntad. La norma garantiza que los problemas de salud no se traduzcan en la pérdida de un tiempo de descanso legalmente garantizado.
Qué deben saber los empleados
Los trabajadores que enfermen durante las vacaciones pueden recuperar esos días según el artículo 38.
La enfermedad debe estar cubierta por una incapacidad temporal certificada.
Las vacaciones recuperadas pueden disfrutarse después de finalizado el año natural.
Los empleados tienen hasta 18 meses para usar los días de vacaciones pospuestos.
Los expatriados que trabajen en España tienen los mismos derechos que los trabajadores españoles.
Los especialistas en derecho laboral señalan que la mayoría de las discrepancias surgen por falta de documentación o retrasos en la comunicación, más que por desacuerdo sobre la ley en sí. Se recomienda a los empleados informar al empleador de inmediato y asegurarse de que los certificados médicos se emitan correctamente.
Para los empleadores, esta norma refuerza la importancia del cumplimiento de los derechos estatutarios. Aunque la reprogramación del descanso puede plantear retos organizativos, la negativa a reconocer las vacaciones recuperadas puede exponer a las empresas a acciones legales.
Una posición jurídica consolidada
La enfermedad no anula el derecho a vacaciones
El artículo 38 es un pilar bien asentado del derecho laboral español y su interpretación está firmemente consolidada. Los tribunales han dictaminado de manera consistente que enfermedad y vacaciones responden a finalidades distintas y deben tratarse por separado.
Para los trabajadores, tanto españoles como extranjeros, el mensaje es claro: enfermar durante las vacaciones no implica perderlas. La ley española garantiza que el derecho al descanso permanece protegido, incluso cuando la salud interviene.