Una mujer yace ensangrentada y agitandose por última vez sobre el capó de un coche aparcado en lo profundo de un bosque. Otra mujer llega a casa cubierta de sangre, jadeando por miedo y por vino, y comienza a fregarse las manos antes de limpiar su piso de… bueno, de todo.
Una voz en off femenina sentencia que hay dos versiones en cada historia. “Lo que significa que alguien siempre miente.” Un completo disparate, obviamente, pero suena genial y, más importante, confirma lo que esperábamos: que estamos ante una adaptación glamurosa y eficiente de un thriller superventas y es hora de apagar el cerebro y disfrutar (a menos que seas de los que intenta resolver el misterio antes que los personajes, en cuyo caso, buena suerte y dime de dónde sacas la energía).
Esta pieza particular de eficiencia brillante es *His & Hers*, una adaptación en seis partes del bestseller del mismo nombre de Alice Feeney (2020). Es producida por Jessica Chastain y cuenta con un excelente reparto en los papeles principales.
Jon Bernthal interpreta al detective de pueblo Jack Harper, a cargo de la investigación del asesinato. Tessa Thompson es Anna, una fría ex presentadora de noticias que huele la historia, ocurrida en su ciudad natal, y está empeñada en conseguir la exclusiva para restaurar su estatus. Su posición fue tomada por una rival más joven y rubia mientras ella lloraba la pérdida de su hijo. Pero aquí no profundizamos en duelos insondables, solo los usamos como motivación. Así que vemos con gusto a Anna llevándose al marido de su rival, Richard, como cámara y, luego de socavar su matrimonio, como su entretenimiento después del trabajo. Anna es también la mujer que vimos regresar jadeante y cubierta de sangre al inicio.
La siguiente revelación es que Jack y Anna son esposos separados. Aunque no tanto como para que a él le parezca bien que ella se acueste con el cámara. La mujer muerta es Rachel Hopkins, quien por todas las cuentas, incluyendo la de Anna, fue la más cruel de las chicas populares y no mejoró mucho después.
Los sospechosos se acumulan, incluyendo a Anna. Y poco después, al propio Jack, quien no quiere dar la muestra de saliva requerida a los oficiales que hallaron el cuerpo. También está el esposo engañado de Rachel, además de un número indeterminado de amantes. Y a menos que la chica que bebió orina se haya mudado, yo la pondría en la lista también.
Otras complicaciones incluyen a otras chicas del grupo, la hermana alcohólica de Jack y la madre envejeciente de Anna—descuidada por ella, pero aún cuidada por Jack—que está perdiendo el contacto con la realidad, pero cuya memoria porosa seguro guarda una pista vital sobre secretos enterrados. El uso de la demencia como un *deus ex machina* en thrillers es algo de lo que me quejaría, pero mejor espero a ver si *His & Hers* es realmente culpable de ello.
Los giros, son abundantes. Las absurdidades, se multiplican. El disfrute del espectador, aumenta. El guión, es aceptable. La propuesta es para ver del tirón. Nadie necesita más, tan temprano en el año. La televisión cómoda de “para él y para ella” es suficiente.
*His & Hers* ya está en Netflix.