El turismo estadounidense en Baleares creció casi un 20% en 2025. Un total de 333.561 visitantes colocaron a Estados Unidos en la novena posición del ranking de mercados emisores, superando a Bélgica. A nivel de país individual, esta posición probablemente sería más alta de no ser por el hecho de que las naciones nórdicas —Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia— se contabilizan como un único mercado.
El crecimiento fue desigual entre las islas. En Mallorca, donde el turismo estadounidense había caído alrededor de un siete por ciento en 2024, se registró una recuperación —un incremento de casi un nueve por ciento, con 211.453 visitantes. Menorca anotó un retroceso, pero fue en Ibiza donde se concentró el verdadero auge, con un aumento superior al 50% que alcanzó los 115.672 visitantes.
Estados Unidos fue uno de los mercados de mayor crecimiento en 2025, atribuído en parte a la mayor capacidad ofrecida por United Airlines en su ruta Nueva York-Palma. La aerolínea operó aviones de mayor tamaño e incrementó la frecuencia del servicio de tres a cuatro vuelos semanales en 2025. Esta frecuencia se mantendrá en 2026, al igual que la temporada del vuelo, que abarca de mayo a octubre.
El instituto de turismo de España, Turespaña, ha subrayado el atractivo de Baleares para el mercado estadounidense. Aunque la ruta de United Airlines es importante, Turespaña señala que solo representa un porcentaje relativamente pequeño del total de llegadas desde EE.UU. Las islas han gozado de una notable difusión en Estados Unidos a través de diversos medios, mientras que la ‘No List 2025’ de Fodor’s no parece haber tenido un impacto negativo real. La influyente guía de viajes había llamado la atención sobre la masificación turística en Mallorca.
Más allá de Fodor’s, se habló de que los viajeros estadounidenses podrían verse disuadidos por la preocupación ante posibles actitudes negativas hacia ellos. No obstante, las cifras indican lo contrario; el llamado ‘efecto Trump’ es mucho más evidente en lo que respecta a los viajes hacia Estados Unidos. Pedro Fiol, presidente de la asociación de agencias de viajes Aviba en Baleares, comenta: “Lo venimos observando desde hace meses; la demanda se ha desplomado. La gente ya no quiere viajar allí”.