El Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, acusó este lunes a ciertos jueces de “hacer política”, en medio de crecientes presiones por casos de corrupción que afectan a su círculo más próximo, incluyendo a su esposa y a su hermano.
«Que hay jueces que hacen política y políticos que intentan hacer justicia, no me cabe duda», afirmó durante una entrevista en Televisión Española (TVE) al ser preguntado por estos asuntos. «Afortunadamente es una minoría, pero existe y causa un daño terrible, un perjuicio inmenso a la justicia y al poder judicial».
El líder socialista, en el poder desde 2018, sostuvo que los casos contra sus familiares carecen de fundamento y están impulsados por denuncias de grupos de ultraderecha. «Nunca hubiese pensado que esto le podría ocurrir a una persona con responsabilidades políticas, especialmente cuando proviene de acusaciones falsas, de recortes de prensa de organizaciones de ultraderecha que los presentan en algunos juzgados para abrir un caso», declaró.
La esposa de Sánchez, Begoña Gómez, está siendo investigada desde abril del año pasado por presunta corrupción y tráfico de influencias relacionado con su anterior trabajo académico en la Universidad Complutense de Madrid. Su hermano menor, David Sánchez, también está bajo investigación por supuesto malversación, tráfico de influencias y fraude fiscal.
El que fuera su mano derecha, Santos Cerdán, fue detenido en junio en una investigación sobre sobornos en contratos públicos. El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su asesor, Koldo García, también están siendo investigados en el mismo caso.
«No disponía de información objetiva que indicase que pudiesen cometer supuestos actos de corrupción», señaló Sánchez al ser preguntado por este caso, rechazando las acusaciones de «corrupción sistémica» dentro de su partido.
Estos casos de corrupción han provocado que el gobierno en minoría de Sánchez pierda apoyo en los sondeos y han motivado llamamientos de la oposición exigiendo su dimisión.