El parlamento de Serbia ha aprobado una ley que abre el camino para un polémico proyecto de desarrollo inmobiliario liderado por Jared Kushner, el yerno del presidente estadounidense Donald Trump, en la capital, Belgrado.
Su empresa, Affinity Partners, ha buscado construir un complejo de lujo con hotel y apartamentos en el lugar donde estaba el antiguo cuartel general del Ejército Yugoslavo.
El edificio en ruinas, que fue bombardeado por fuerzas de la OTAN en 1999 durante su intervención para detener la campaña militar de Serbia en Kosovo, tiene un valor simbólico para algunos que lo ven como un memorial y un símbolo de la oposición continua a la alianza militar.
El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, quien ha buscado tener buenas relaciones con Trump, apoyó los planes a pesar de las protestas y los desafíos legales.
El año pasado, el gobierno serbio le quitó al edificio su estatus protegido y acordó un arrendamiento de 99 años con la empresa de Kushner, que había presentado planes para un desarrollo valorado en 500 millones de dólares.
La decisión provocó manifestaciones y llevó a una investigación sobre si un oficial serbio había falsificado documentación usada durante el proceso para cambiar el estatus del edificio.
En una conversación con la BBC en junio, el presidente Aleksandar Vucic defendió la propuesta, diciendo que “es importante superar la carga de 1999”.
Continuó: “Estamos listos para construir mejores relaciones con Estados Unidos, creo que eso es tremendamente importante para este país.”
El estancado proceso de planificación llegó a un punto crítico el viernes cuando el partido de Vucic, que tiene mayoría en el parlamento, impulsó una votación especial para liberar el terreno y ganó.
Políticos de la oposición han calificado la decisión de inconstitucional, incluido Aleksandar Jovanovic, quien la describió como un “crimen” y dijo a la agencia de noticias AFP que el lugar emblemático sería reemplazado por “casinos y Jacuzzis”.
Mientras tanto, la diputada de centro-izquierda Marinika Tepic dijo que el gobierno estaba sacrificando la historia del país “para complacer a Trump”, según informó Politico.
La aprobación de la ley también ha sido criticada por expertos en arquitectura, y se produce después de que Transparency Serbia, una organización anticorrupción, expresara preocupación sobre desarrollos respaldados por el estado.
Según informes de medios serbios anteriores a su primera candidatura presidencial, Trump había considerado anteriormente construir un hotel en Belgrado.
En marzo pasado, Kushner le dijo al New York Times que no estaba al corriente del pasado interés reportado de su suegro.
La decisión de despejar el camino para el desarrollo llema mientras el gobierno de Vucic busca mantener buenas relaciones tanto con Washington como con Moscú.
Serbia ha sido impactada tanto por los aranceles de Trump como por las sanciones a intereses rusos en el país, incluyendo su única refinería de petróleo, Nafna Industrika Srbije (NIS), de mayoría de propiedad rusa.