Casi 16.000 drones formaron la exhibición sincronizada más grande jamás registrada.
La actuación consiguió dos Récords Guinness por logros en coordinación de drones.
China reemplazó la combustión química de los fuegos artificiales con coreografías de luz programadas digitalmente.
Liuyang, a menudo llamada la “capital mundial de los fuegos artificiales”, ha agregado otro hito a su historia.
Hace aproximadamente dos semanas, casi 16.000 drones surcaron el cielo en lo que ahora es la exhibición de drones sincronizados más grande jamás registrada.
El espectáculo involucró 15,947 unidades, cada una siguiendo una trayectoria de vuelo programada para crear torres, flores y un brillante “Árbol del Cielo”.
Dos Récords Guinness para un solo espectáculo
El evento obtuvo dos Récords Guinness Mundiales: uno por la cantidad de drones controlados desde una sola computadora y otro por las 7,496 unidades que lanzaron fuegos artificiales durante la actuación.
El espectáculo, organizado por Gaoju Innovation con el apoyo de los expertos pirotécnicos de Liuyang, se tituló “Un Fuego Artificial Que Me Pertenece”.
El concepto reemplazó la pólvora con software, transformando lo que una vez fue un arte químico en uno digital.
Los movimientos de cada dron fueron guiados mediante posicionamiento RTK y redes de malla, con actualizaciones enviadas en tiempo real para mantener la precisión.
La tecnología utilizada en esta operación refleja el mismo tipo de ingeniería que impulsa los sistemas de navegación y el control autónomo.
En este caso, dirige una actuación a una escala masiva.
Sin embargo, estos espectáculos pueden fallar, como se vio en un evento anterior en Liuyang donde drones que funcionaban mal se incendiaron y cayeron hacia la multitud.
Incidentes como ese revelan lo frágiles que pueden ser las operaciones con drones a gran escala.
Coordinar miles de dispositivos voladores con baterías de litio requiere una precisión exacta, y cualquir error de software podría convertir una actuación récord en un peligro para la seguridad.
Aunque los drones utilizados son mucho más avanzados que los modelos típicos para principiantes, los riesgos permanecen, especialmente cuando el clima y las interferencias de comunicación entran en juego.
Lo que destaca de este logro no es solo su belleza, sino también sus aplicaciones potenciales más allá del entretenimiento.
Los mismos sistemas que hacen posibles las formaciones de luz sincronizadas podrían adaptarse fácilmente para mapeo, bloqueo de señales u otras tareas coordinadas.
La superposición entre la tecnología de espectáculos y la investigación militar es clara, y plantea preguntas sobre hasta dónde podrían evolucionar los sistemas de control de drones.
Si bien el espectáculo se presentó como una celebración de la creatividad y el orgullo nacional, también demostró capacidades que podrían interesar a los estrategas de defensa tanto como a los organizadores de eventos.
El último récord de China puede alentar a otros países a intentar exhibiciones similares, impulsando la tecnología de drones aún más hacia el uso convencional.
Por ahora, sigue siendo un ejemplo impresionante de cómo la programación de precisión puede convertir el hardware en arte.
Vía AV Magazine