Por Fran Candelera
¿Alguna vez has avistado un Pechiazul (Luscinia svecica)?
Marzo es uno de los mejores meses para observarlo en plena actividad. Este pájaro, similar a un petirrojo, frecuenta diversas zonas de España y, con la aproximación de la primavera, su coloración se vuelve aún más vívida. Esto facilita distinguirlo de especies afines, gracias a su deslumbrante plumaje nupcial.
Para localizar un Pechiazul, dirígete a carrizales, marismas y humedales costeros; en esencia, áreas próximas al agua. Conviene comenzar la búsqueda pronto, pues estas aves emprenderán en breve su migración hacia los territorios de cría. Los ejemplares que invernan en África suelen reproducirse en el norte de España.
¿Dónde pueden verse Pechiazules en marzo?
Aunque estas aves sobrecogedoras pueden ser escurridizas, los observadores más afortunados podrían toparse con algún individuo confiado que permita obtener numerosas fotografías. En Barcelona, el Delta del Llobregat y el Delta del Ebro son ideales, especialmente en las proximidades de los observatorios o hides cercanos a Remolar-Filipinas. En Valencia, prueba suerte en l’Albufera. En Andalucía, los enclaves principales incluyen La Janda (Cádiz), el Brazo del Este (Sevilla) y la desembocadura del río Guadalhorce.
La llegada de Abejarucos y Cigüeñas Negras en marzo
Marzo es también un mes excepcional para avistar otras dos especies fascinantes: el Abejaruco y la Cigüeña Negra. Para localizar a los abejarucos, presta atención a su llamada breve, dulce y trinante. Las cigüeñas negras pueden divisarse en vuelo o alimentándose en humedales, siendo el Parque Nacional de Monfragüe un lugar inmejorable para su observación.
Haz clic aquí para leer más noticias sobre medio ambiente de The Olive Press.