Durante la feria turística de la ITB Berlín el martes, la presidenta Prohens manifestó su inquietud ante las posibles repercusiones económicas y turísticas del conflicto en Oriente Medio. Señaló que “debemos actuar con prudencia y analizar lo que suceda en las próximas horas y días”, admitiendo que podrían producirse ajustes en el turismo debido a la inseguridad. Añadió que el Govern balear se reunirá con los turoperadores en Berlín para “tomar el pulso” a posibles cambios en la demanda de otros destinos.
Prohens observó que la coyuntura actual podría reforzar la posición de las Islas Baleares como destino seguro en el Mediterráneo occidental. “Somos un destino seguro, y ese es un factor clave en momentos de inestabilidad internacional.”
Subrayó que las circunstancias pueden cambiar radicalmente en apenas 48 horas, lo que demuestra la sensibilidad del sector turístico ante las crisis internacionales. “Por eso es esencial disponer de una estrategia sólida y estar presente en primera línea para explicar nuestro modelo y nuestra hoja de ruta.”
El consejero de Turismo balear, Jaume Bauzà, reconoció que el conflicto “sin duda tendrá un impacto en Baleares”, dada la incertidumbre y los primeros indicios de tensión en los mercados energético y de transportes. Puntualizó que ya se registran ciertos incrementos de precios, lo cual podría tener efectos indirectos en la economía turística de las islas.
“Estamos siguiendo muy de cerca la evolución de la situación”, enfatizando que cualquier repercusión dependerá del alcance y la duración del conflicto. Quiso poner el foco, ante todo, en la dimensión humana de la crisis. “Nuestra principal preocupación son las personas afectadas directamente por esta situación.”