Texto reescrito en español nivel B2 con algunos errores comunes:
El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que las principales instalaciones nucleares de Irán fueron “completamente destruidas” en un discurso desde la Casa Blanca. No hubo una evaluación independiente de los daños.
La Organización de Energía Atómica de Irán confirmó ataques en Fordo, Isfahán y Natanz, pero insistió en que su programa nuclear no se detendrá.
Irán y el organismo nuclear de la ONU dijeron que no hay señales inmediatas de contaminación radiactiva en esos lugares tras los bombardeos.
No está claro si EE.UU. seguirá atacando a Irán junto a Israel, su aliado, que lleva nueve días en guerra con el país.
Trump actuó sin autorización del Congreso y advirtió habrá más ataques si Teherán responde contra fuerzas estadounidenses. “Habrá paz o tragedia para Irán”, declaró.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, advirtió en X que los ataques “tendrán consecuencias eternas” y que Irán “reserva todas las opciones” para responder.
Horas después, misiles iraníes golpearon zonas del norte y centro de Israel, según un servicio de rescate israelí. Reportes iniciales indican al menos 16 heridos leves y edificios dañados.
Tras el ataque, el ejército israelí dijo que “neutralizó rápidamente” los lanzamisiles iraníes e inició bombardeos contra blancos militares en el oeste de Irán.
Irán insiste en que su programa nuclear es pacífico, y agencias de inteligencia de EE.UU. dicen que no busca una bomba. Pero Trump y líderes israelíes argumentan que Irán podría armarla rápidamente, siendo una amenaza.
La decisión de involucrar a EE.UU. llega tras más de una semana de ataques israelíes que debilitaron las defensas aéreas y misiles iraníes, además de dañar instalaciones nucleares.
EE.UU. e Israel dijeron que aviones B-2 y bombas especiales (que solo ellos tienen) eran la mejor opción para destruir blancos subterráneos del programa nuclear iraní.
Trump calculó –presionado por Israel y republicanos– que los ataques previos abrieron una oportunidad única para frenar el programa nuclear iraní, quizá permanentemente.
“Terminamos nuestro exitoso ataque a Fordo, Natanz y Esfahán”, dijo Trump en redes. “Todos los aviones salieron de Irán. Bombas potentes cayeron en Fordo. Ya están de regreso”.
Más tarde añadió: “ES UN MOMENTO HISTÓRICO PARA EE.UU., ISRAEL Y EL MUNDO. IRÁN DEBE TERMINAR ESTA GUERRA. ¡GRACIAS!”.
Israel cerró su espacio aéreo tras los ataques. La Casa Blanca y el Pentágono no dieron detalles, pero se espera un comunicado.
Un oficial estadounidense dijo que usaron bombas especiales en Fordo, construido dentro de una montaña. Además, submarinos lanzaron unos 30 misiles Tomahawk.
La decisión fue arriesgada para Trump, que prometió evitar guerras costosas. Pero juró no permitir que Irán obtenga armas nucleares y esperaba que la amenaza los obligara a rendirse pacíficamente.