Según informes, dos personas murieron durante los crecientes disturbios en Irán, en el quinto día de protestas por el aumento del costo de la vida.
Tanto la agencia de noticias semioficial Fars como el grupo de derechos humanos Hengaw, reportaron que personas fallecieron durante choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad en la ciudad de Lordegan, al suroeste de Irán.
El jueves, videos publicados en redes sociales mostraron coches incendiados durante enfrentamientos continuos entre protestantes y fuerzas de seguridad.
Muchos manifestantes pidieron el fin del gobierno del líder supremo del país. Algunos también pidieron un retorno a la monarquía.
El jueves marcó el quinto día de protestas en ciudades de todo el país, provocadas por el colapso de la moneda.
Videos verificados por BBC Persa muestran protestas el jueves en la ciudad central de Lordegan, la capital Teherán y Marvdasht en la provincia sureña de Fars.
Fars informó que en Lordegan murieron dos personas, citando a un funcionario informado. El reporte no especificó si los fallecidos eran manifestantes o miembros de las fuerzas de seguridad.
El grupo de derechos Hengaw dijo que los dos muertos eran protestantes, identificándolos como Ahmad Jalil y Sajjad Valamanesh.
BBC Persa no ha podido verificar las muertes de manera independiente.
Por otro lado, medios estatales dijeron que un miembro de las fuerzas de seguridad vinculado a la Guardia Revolucionaria (IRGC) murió en enfrentamientos con manifestantes el miércoles por la noche en la ciudad de Kudasht, provincia de Lorestan.
La BBC no ha podido verificar esto y los manifestantes dicen que el hombre era uno de ellos y fue asesinado a tiros por las fuerzas de seguridad.
Otros 13 policías y miembros del Basij resultaron heridos por lanzamiento de piedras en la zona, según el reporte de medios estatales.
Escuelas, universidades e instituciones públicas cerraron en todo el país el miércoles después de que las autoridades declararan un feriado bancario, aparentemente para acabar con los disturbios.
La razón oficial fue ahorrar energía por el frío, aunque muchos iraníes lo vieron como un intento de contener las protestas.
Estas começaron en Teherán, entre comerciantes enojados por otra caída brusca del valor de la moneda iraní frente al dólar en el mercado abierto.
Para el martes, estudiantes universitarios se involucraron y las protestas se extendieron a varias ciudades, con personas gritando consignas contra los gobernantes clericales del país.
Estas protestas han sido las más extendidas desde el levantamiento del 2022, provocado por la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, una joven acusada por la policía moral de no llevar correctamente el velo. Pero no han tenido la misma escala.
Para prevenir una escalada, se reporta ahora una fuerte seguridad en las zonas de Teherán donde comenzaron las demostraciones.
El presidente Masoud Pezeshkian ha dicho que su gobierno escuchará las “demandas legítimas” de los manifestantes.
Pero el fiscal general, Mohammad Movahedi-Azad, también advirtió que cualquier intento de crear inestabilidad recibiría lo que él llamó una “respuesta decisiva”.