Israel y Irán llevan más de una semana intercambiando ataques con misiles, pero la vida sigue en Teherán, la gran metrópolis iraní, a pesar de los cortes de internet y las restricciones masivas causadas por un sistema bancario colapsado y una situación económica tensa.
"No tengo miedo de llorar por el dolor y la miseria. Durante toda la semana estuve casi insensible, hasta esta mañana, cuando finalmente pude sentirlo y vivirlo todo", dice una joven de Teherán en su podcast, que funciona como diario personal.
Ella habla de un paseo que dio y sus impresiones del entorno. Asegura a sus oyentes que una de sus calles favoritas, llena de cafés y tiendas, sigue intacta.
Sin acceso a internet
El bloqueo de internet sigue siendo un gran problema. "Solo unos pocos tenemos acceso a la red global", comenta. Ha acordado con amigos conocidos avisarse si el ejército israelí vuelve a pedir evacuaciones.
Describe cómo Teherán vive "días y noches inquietas y turbulentas".
"Aún así, hay noticias de amigos que huyeron a ciudades cercanas y ya están volviendo", dice la mujer de 35 años. Comparado con hace unos días, más tiendas han reabierto.
Y añade: "Se nos acaba el dinero y no sabemos qué hacer".
"Solo esperamos"
Habla del estrés psicológico que genera estar encerrados con familiares día y noche.
También crece la necesidad de apoyar a quienes ya no están en Teherán. "Bajo las bombas, consolamos a seres queridos que huyeron al extranjero", dice. Su dolor y preocupación son igual de reales.
Menciona las ciudades atacadas por Israel y una situación llena de incertidumbre.
Entre noticias, rumores y miedo silencioso, casi no hay espacio para pensar con claridad.
"Todos analizamos cada noticia buscando un rayo de esperanza. Pero no hay. Solo seguimos esperando".
Un misil cruza el cielo tras ser lanzado desde Irán hacia Israel. (Imagen: Str/ZUMA Press Wire/dpa)