La Policía en España ha detenido a 19 presuntos traficantes de personas acusados de torturar y asesinar hasta 50 migrantes en una embarcación que se dirigía desde la empobrecida costa occidental de África hacia las Islas Canarias.
El cayuco, una precaria lancha de madera, arribó a Arguineguín, en la costa sur de Gran Canaria, el 25 de agosto, después de que Salvamento Marítimo rescatase la embarcación de 20 metros y a sus pasajeros cerca de Dakhla, en el Sáhara Occidental, a más de 400 km de las islas.
Según los informes, la patera partió de Senegal con alrededor de 300 personas a bordo, pero solo 248 supervivientes fueron trasladados a tierra por las autoridades españolas.
Se inició una investigación después de que varios pasajeros relatasen a la policía ejecuciones masivas a bordo, donde supuestos traficantes que controlaban la embarcación torturaron y dispararon a otros migrantes.
De acuerdo con testigos, la banda acusaba a otros pasajeros de brujería cada vez que algo salía mal durante la travesía de once días —desde problemas con el motor y escasez de alimentos hasta el mal tiempo—, lo que resultó en al menos 50 migrantes arrojados al mar.
El miércoles, la policía confirmó la detención de 19 sospechosos en relación con los presuntos homicidios.
Se cree que al menos 16 de los arrestados son de origen senegalés, y al menos uno procedía de Gambia.
Un portavoz de la Policía Nacional en Gran Canaria declaró: “Agentes de la Policía Nacional han detenido a 19 personas por su presunta implicación en homicidios y torturas a bordo de un cayuco rescatado el 24 de agosto”.
“Varios migrantes que viajaban en la embarcación narraron homicidios, heridas y torturas cometidas durante la travesía.
“También se investiga la desaparición de al menos 50 personas que fueron arrojadas al mar por los presuntos traficantes.
“Todos los detenidos, que viajaban en el mismo barco, han quedado en prisión provisional tras pasar a disposición judicial.
“La investigación señala que la embarcación partió inicialmente de Senegal con alrededor de 300 personas, estimándose la desaparición de al menos 50 migrantes durante los once días que duró el viaje.
“El cayuco de madera, de unos 20 metros de eslora, fue localizado a la deriva por el buque de Salvamento Marítimo Guardamar Urania, que trasladó a los 248 ocupantes hasta Arguineguín.
“Según declaraciones de testigos, varios de los migrantes arrestados no solo pilotaban la embarcación, sino que también agredieron a decenas de personas, golpeándolas y maltratándolas de diversas formas.
“En algunos casos, arrojaron migrantes aún con vida al océano, además de negarse a auxiliar a quienes caían accidentalmente al agua.
“Los testigos señalan la desaparición de unas 30 personas lanzadas por la borda, aunque los investigadores creen que fueron más de 50 los fallecidos o desaparecidos.
“La causa de estas muertes, según el testimonio recogido, estaría relacionada con supersticiones que identificaban como ‘brujos’ a ciertas personas cuando ocurrían incidentes durante la travesía, como fallos en el motor, falta de alimentos o condiciones meteorológicas adversas.
“Asimismo, se han documentado homicidios por el simple hecho de que algunas personas protestaron o mostraron su disconformidad con las condiciones del viaje.
“Los 19 sospechosos identificados están siendo investigados por tráfico de seres humanos, homicidio, lesiones y torturas”.
Los detenidos, que permanecen en prisión preventiva, comparecerán en el Juzgado de Instrucción de San Bartolomé de Tirajana.
La ruta desde la costa occidental de África hasta las Canarias —un archipiélago situado a más de 1300 km de la España peninsular pero a solo 110 km de la costa africana— está considerada una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.
El año pasado, casi 47 000 migrantes llegaron a las Islas Canarias, según datos del Ministerio del Interior.
Cifras impactantes revelaron que solo en los primeros cinco meses de 2024 se registraron 4808 muertes, lo que equivale a 33 muertes al día o una cada 45 minutos.
Los arribos a las Canarias han disminuído este año, con una caída del 53% entre el 1 de enero y el 15 de septiembre en comparación con el mismo período del año anterior. Muchos expertos atribuyen este descenso al acuerdo que el presidente Pedro Sánchez firmó con Mauritania, un punto clave de partida para migrantes africanos, el año pasado.
El acuerdo bilateral, firmado en agosto pasado, incluyó fondos adicionales para reforzar el control de fronteras de este país en situación de pobreza, con el objetivo de ‘desincentivar’ a quienes intentan realizar este peligroso viaje.
Según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, las peligrosas travesías en patera por el Atlántico han aumentado debido a la inestabilidad política y social en la región del Sahel, donde se han producido diez golpes de Estado en siete países en solo los últimos cuatro años.
En Malí, un régimen militar que combate una insurgencia islamista ha provocado un éxodo masivo del país, llevando a muchas personas a aventurarse en el Atlántico en busca de una vida mejor.