Despeje por Avalancha en la Calle Chorreadero

Las obras de emergencia para estabilizar el talud junto a la Calle Chorreadero en Marbella, cerca del restaurante Cascada, prograsan a buen ritmo. Tras las recientes lluvias torrenciales que desprendieron rocas y pedrisco de la ladera, el camino quedó bloqueado e intransitable. Con una inversión que supera los 130.000 euros, el proyecto no solo pretende reabrir el acceso a esta serpenteante vía que conecta la carretera de Ojén y el centro comercial La Cañana con el barrio de El Trapiche, sino también reforzar la seguridad vial en esta zona montañosa particularmente vulnerable tras los recientes episodios de precipitaciones intensas.

La Calle Chorreadero de Marbella requiere obras de protección

La intervención se hizo necesaria tras las fuertes lluvias invernales, sumadas a una abundante maleza, que provocaron un desprendimiento parcial de la ladera. Esas recientes tormentas intensas, que situaron a Marbella en alerta roja y bajo un estrés meteorológico extremo, subrayaron aún más la necesidad de actuar de inmediato, aunque la ciudad, en general, experimentó solo incidentes menores y rápidamente resueltos gracias a las medidas preventivas previas.

La Calle Chorreadero de Marbella sigue cerrada al tráfico

Los trabajos, ejecutados por una empresa local de San Pedro de Alcántara con el equipo técnico adecuado y plenas garantías de seguridad, tendrán una duración aproximada de un mes. En una primera fase, las cuadrillas se centran en la limpieza del talud, que afecta a una superficie de unos 2.500 metros cuadrados. Posteriormente, se instalará una malla de contención diseñada para prevenir futuros deslizamientos y mejorar la estabilidad a largo plazo de la ladera. Por razones de seguridad, el tramo afectado de la Calle Chorreadero permanecerá cerrado al tráfico durante toda la ejecución de las obras.

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Los esfuerzos preventivos de los últimos meses han demostrado su eficacia para minimizar los daños durante los recientes fenómenos meteorológicos adversos. Por ejemplo, el túnel de Puerto Banús, históricamente propenso a inundaciones que llegaron a atrapar vehículos y poner en peligro a peatones y conductores, funcionó sin problemas esta vez. La limpieza y mantenimiento continuos de los cauces fluviales también han desempeñado un papel clave en la reducción del impacto global de las tormentas.