Descubren una forma de vida completamente diferente

En un descubrimiento revolucionario que reescribe la historia de la evolución, científicos en Edimburgo han confirmado que el Prototaxites, un organismo de 8 metros de altura que dominó la Tierra hace 400 millones de años, no era un hongo, una planta ni un animal, sino un miembro de una categoría de vida completamente extinta y hasta ahora desconocida.

Durante más de 165 años, este gigante prehistórico ha desconcertado a la comunidad científica. Se alzaba sobre el paisaje durante los períodos Silúrico y Devónico, mucho antes de que existieran los árboles tal como los conocemos. Aunque durante mucho tiempo se le consideró un hongo antiguo y colosal, un estudio pionero publicado en Science Advances por expertos de los Museos Nacionales de Escocia revela que esta criatura fue un “Plan B” biológico que finalmente desapareció de la faz del planeta.

Un coloso en un mundo en miniatura

Durante el período Devónico, la vida terrestre en la Tierra estaba en su infancia. La mayoría de las plantas eran organismos pequeños y alfombrantes, que se aferraban al suelo. En este mundo de perfiles bajos, el Prototaxites se erigía como un titán solitario. Estos organismos formaban cilindros similares a troncos, de hasta un metro de ancho y sin ramas, que se asemejaban a pilares masivos surgidos del antiguo supercontinente de Gondwana.

Lo Más Leído en Euro Weekly News

Desde su descubrimiento en 1843, los científicos han luchado por clasificarlos. Se les ha descrito de diversas formas como algas, madera en descomposición y, más recientemente, como hongos gigantes. No obstante, esta nueva investigación ha desmentido finalmente la teoría fúngica mediante un análisis forense de alta tecnología.

LEAR  "Demasiado amor: La nueva comedia romántica de Lena Dunham, llena de clichés, es una decepción total" | Televisión

Ni hongo ni planta: una biología única

El avance decisivo llegó al analizar fósiles excepcionalmente bien conservados de Prototaxites taiti procedentes del sílex de Rhynie en Aberdeenshire, Escocia. Este depósito sedimentario es mundialmente conocido por “congelar” la vida devónica con un detalle exquisito.

Utilizando microscopía avanzada, los investigadores descubrieron que el Prototaxites carece de la estructura celular fundamental de los hongos. Asimismo, su anatomía interna, una compleja red de tubos entrelazados, no se corresponde con la de ninguna especie fúngica o vegetal conocida.

“Pertenece a una rama evolutiva de la vida completamente extinta”, explica Sandy Hetherington, corresponsable del estudio. A diferencia de las plantas, que realizan la fotosíntesis, o de los hongos, que descomponen la materia de una manera específica, el Prototaxites parece haber utilizado una estructura biológica única para alcanzar tales dimensiones.

Un “callejón sin salida” evolutivo

El estudio sugiere que estos gigantes poseían “manchas medulares” internas para transportar agua y gases, un sistema sofisticado que les permitió crecer un 180% más que cualquier otra forma de vida de su época. A pesar de su dominio, no dejaron descendientes vivos, representando un experimento biológico que no logró sobrevivir a los cambios de la Tierra hace 360 millones de años.

Como descubrimiento, sirve como un humilde recordatorio de la diversidad en la historia de la vida. Al mirar hacia atrás al período Devónico, el Prototaxites no se alza como un pariente del hongo, sino como un monumento silencioso a una rama perdida de la evolución.

3I/Atlas vuelve a estar en el punto de mira a medida que el objeto interestelar se acerca a la Tierra

LEAR  "Se ha refugiado en una disputa imaginaria en el Congreso": El líder de la oposición V.D. Satheeshan desafía al ministro de Hacienda sobre las acusaciones sobre la cervecería.

Vómito prehistórico: descubren regurgitaciones fosilizadas de 66 millones de años