Según la televisión estatal, las inundaciones repentinas han causado la muerte de al menos 37 personas en la región costera de Safi, en Marruecos.
Tras las lluvias torrenciales del domingo, se vieron coches y montones de basura arrastrándose por la principal ciudad portuaria de Safi.
Las autoridades locales informan que decenas de personas están recibiendo tratamiento hospitalario por sus heridas, y al menos 70 viviendas han sido inundadas en el casco antiguo.
Reportes locales indican que el acceso a la ciudad está bloqueado en algunas carreteras debido a los daños y los escombros.
Los residentes describieron el domingo como un día oscuro. Uno le dijo a la agencia AFP: “He perdido toda mi ropa. Solo mi vecino me dio algo para cubrirme. No me queda nada. Lo he perdido todo”.
Otro superviviente dijo que quería ver camiones del gobierno en el lugar para bombear el agua.
Las autoridades marroquíes dicen que las misiones de búsqueda y rescate aún están en curso.
Expertos señalan que la crisis climática es en parte responsable de las fluctuaciones meteorológicas extremas que se ven en este país norteafricano.
Ha sufrido siete años seguidos de sequía, lo que ha agotado sus embalses. El año pasado fue oficialmente el más caluroso desde que se tiene registro.
El servicio meteorológico de Marruecos advierte que se espera que este último aguacero repentino continúe el martes, junto con nevadas en las montañas del Atlas.