Las inspecciones, que continuarán hasta el 10 de noviembre, estan diseñadas para asegurar que los negocios sigan las estrictas normas de seguridad sobre la venta y almacenamiento de fuegos artificiales.
Los fuegos artificiales deben mantenerse en un lugar seguro, lejos del público, y guardados en armarios cerrados con llave que los clientes no puedan abrir.
Tambien se prohíbe a los vendedores permitir que los clientes manipulen los fuegos artificiales que están en exhibición.
Los inspectores verificarán que las empresas solo almacenen los tipos y cantidades de fuegos artificiales para los cuales tienen licencia, y que se vendan de manera adecuada.
Además, se harán preguntas al personal sobre sus procedimientos de venta y conocimientos de seguridad.
Un portavoz del GMFRS dijo que estas revisiones tienen como objetivo ayudar a mantener a las personas seguras durante las celebraciones de Halloween y la Noche de las Fogatas.
El servicio recuerda a los residentes que organicen sus propias exhibiciones que sigan el código de seguridad de fuegos artificiales y que “más vale prevenir que lamentar”.
Se aconseja a la gente guardar los fuegos artificiales en una caja de metal cerrada y encenderlos de uno en uno. Nunca se deben lanzar fuegos artificiales, y las bengalas deben encenderse de forma individual mientras se usan guantes.
El servicio también recomienda tener cerca un cubo con agua fría en caso de emergencias.
Puedes encontrar más consejos de seguridad y el código completo de fuegos artificiales en el sitio web del Servicio de Bomberos y Rescate de Gran Mánchester.