Una confitería de Barcelona fue sorprendida vendiendo cocaína y almacenándola en sus estanterías, al alcance de los niños.
Los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica de Catalunya, detuvieron a un hombre al descubrir que utilizaba su tienda de golosinas para almacenar y distribuir la droga.
En el operativo, llevado a cabo el jueves a las 16:45, las fuerzas de seguridad incautaron diez paquetes de cocaína y 2.250 euros en efectivo.
El detenido, de 52 años y sin antecedentes penales, ocultaba la sustancia entre los helados del establecimiento, situado en la calle del Telegraf del distrito de Horta-Guinardó.
Pequeños envoltorios de cocaína se encontraban en las baldas, accesibles para los numerosos niños que frecuentan la tienda para comprar chucherías tras salir de alguno de los tres colegios cercanos.
Vendiendo dulces a los menores y droga a los adultos, el local generó un entorno de inseguridad en la zona.
Esta es la segunda detención reciente en Horta-Guinardó, después de que un ladrón de 37 años fuera arrestado acusado de robar en 16 viviendas del barrio del Carmel.
Ambos arrestos suponen un golpe contra la actividad delictiva en la región por parte de los Mossos d’Esquadra.