Una proteína segregada por células tumorales mortales podría ser una arma poderosa contra el Alzheimer, según descubrieron investigadores chinos.
Aunque el Alzheimer y el cáncer son comunes en poblaciones que envejecen y están entre las principales causas de muerte mundial, es inusual que ocurran en la misma persona.
Un equipo de investigación chino indicó a finales del mes pasado que identificó una proteína de células cancerígenas que podría explicar por qué pacientes con historial de cáncer tienen menos probabilidad de desarrollar Alzheimer.
Este descubrimiento podría abrir nuevas puertas para tratar el Alzheimer, un tipo de demencia que afecta la memoria, el pensamiento y el comportamiento, y para la cual no hay cura.
“Demostramos que la cistatina C secretada por células tumorales periféricas reduce efectivamente la carga de placas amiloides y mejora la cognición en modelos de ratón con Alzheimer”, escribieron científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong en un artículo publicado en la revista Cell el 22 de enero.
Dijeron que los hallazgos ofrecen “avances conceptuales significativos” en la neurociencia del cancer y nuevas vías terapéuticas para degradar las placas amiloides existentes, lo que permitiría una “terapia de precisión para el Alzheimer”.
Las placas amiloides son cúmulos de formas anormales de proteína que se desarrollan en las neuronas. La proteína beta-amiloide se acumula de manera anormal en los cerebros de pacientes con Alzheimer, formando placas que interrumpen la función celular. Estos depósitos se consideran un signo patológico clave de la enfermedad.