El préstamo de 140 mil millones de euros de la UE para Ucrania sigue parado después de que el Primer Ministro belga, Bart De Wever, se opusiera a los planes de usar bienes rusos congelados para financiarlo. Bélgica, donde se encuentra la mayoría de estos activos, advirtió sobre grandes riesgos financieros y legales. En una cumbre en Bruselas, los líderes suavizaron su lenguaje, retrasando efectivamente la decisión por al menos dos meses más y generando nuevas dudas sobre el compromiso del bloque con Ucrania. El viernes, la coalición de los dispuestos se reunirá en Londres para hablar más sobre el apoyo a Ucrania. Philippe Turle, editor de Asuntos Internacionales de France24, da su perspectiva.