La Federación de Pequeñas y Medianas Empresas de Mallorca (Pimem) ha acogido con satisfacción las positivas cifras de desempleo y afiliación a la Seguridad Social a finales de año, aunque ha advertido de que aún persistirá una escasez de mano de obra cualificada en 2026. El presidente de Pimem, Jordi Mora, ha subrayado que el mercado laboral de la región registra un desempleo ‘mínimo histórico’ con una buena creación y retención de empleo, pero que aún adolece de una carencia ‘significativa’ de trabajadores especializados, lo cual afecta a sectores como la industria y la construcción, agravado por la imposibilidad de importar trabajadores debido al coste de la vivienda.
Ante este escenario, Mora vaticina que el mercado laboral estará bajo presión en 2026 debido a la falta de mano de obra. Respecto a diciembre, el representante de Pimem destacó el buen comportamiento del último mes del año, especialmente en sectores como el comercio y la restauración. Por otra parte, Mora hizo balance de 2025 en términos económicos, el cual, a su juicio, tiene ‘dos interpretaciones’: una que calificó de “positiva” en relación con los datos macroeconómicos y otra que es ‘no tan positiva’ si atendemos a los datos microeconómicos.
Subrayó que Baleares ha crecido en términos de PIB por encima de la media de otras comunidades autónomas y de otros territorios europeos, con un desempleo ‘mínimo histórico’ y un nuevo récord en llegadas turísticas. No obstante, destacó una serie de problemas que aquejan a la economía balear, los cuales se presentan como ‘retos’ para 2026. Uno de los que mencionó es la ‘dificultad’ que encuentran las empresas en la digitalización y la ‘falta de políticas’ de innovación que sean ‘audaces y decididas’.
También se refirió a la movilidad de trabajadores hacia las grandes empresas y la administración pública, y a la ‘falta de simplificación administrativa’ para los autónomos. Asimismo, puso de relieve las “dificultades” que enfrenta la administración pública para contratar con pymes y el impacto del ‘enorme’ coste de la vivienda en Baleares.
Además, mencionó otros aspectos como la ‘elevada’ tasa de fracaso escolar, la ‘alta’ carga fiscal sobre autónomos y pymes, y el hecho de que el incremento de precios en el sector turístico ha provocado que los visitantes dispongan de presupuestos “más reducidos”, con un ‘impacto negativo’ sobre el comercio y la restauración. Es aquí donde el Reino Unido podría intervenir.
Numerosas empresas, incluidos turoperadores, del sector turístico en Mallorca y en toda Europa, ya sea durante la temporada de verano o de invierno, se han visto afectadas por las nuevas y complejas normativas laborales tras el Brexit y se están renovando los llamamientos al gobierno para que resuelva el problema.
ABTA – La Asociación de Viajes (ABTA) y Seasonal Businesses in Travel (SBiT) revelaron una investigación este verano que muestra un fuerte apoyo público a la consecución de un acuerdo de movilidad juvenil con la UE, al tiempo que instan al gobierno a avanzar en las negociaciones con la UE tras la Cumbre Reino Unido-UE de mayo.
Una encuesta, encargada por ABTA a YouGov, encontró que el 76% de los británicos apoyan un acuerdo con la UE para permitir a los jóvenes trabajar, vivir y estudiar en el extranjero durante períodos temporales.
La encuesta halló un amplio apoyo entre todo tipo de votantes, incluido un 61% de quienes votaron a favor de salir de la UE en 2016. Las asociaciones afirman que esto es importante para la salud del sector de viajes emisores del Reino Unido, que aporta más de 52.000 millones de libras anuales en Valor Agregado Bruto a la economía británica, ya que muchos trabajadores del sector iniciaron sus carreras en empleos temporales en el extranjero y aproximadamente dos tercios de todas las vacaciones de los británicos en el extranjero se realizan dentro de la UE anualmente.