Científicos buscan desechos radiactivos desaparecidos

Científicos emprenden misión para localizar 200.000 barriles de residuos radiactivos

Crédito de la foto: Olivier Dugornay / Ifremer

Un equipo de científicos franceses se embarca en una misión de un mes en alta mar para localizar 200.000 barriles de desechos radiactivos en las profundidades del gélido Atlántico. Partirán desde Bretaña, Francia, el 15 de junio, con el objetivo de hallar los barriles y evaluar su impacto en la vida marina.

Durante más de cuatro décadas, entre 1946 y 1993, catorce países europeos vertieron decenas de miles de toneladas de residuos radiactivos en los océanos, considerados entonces un método viable de eliminación. Estas operaciones masivas se llevaron a cabo en el Atlántico, el Ártico y el Pacífico. Hoy, nadie sabe con exactitud dónde terminaron estos desechos ni qué efectos han tenido en el medio ambiente. Por ello, un equipo liderado por Francia intentará ubicar los barriles y analizar su influencia en los ecosistemas marinos.

El grupo incluye expertos del CNRS (Centro Nacional de Investigación Científica de Francia), Ifremer (Instituto Francés de Investigación Oceánica), la ASNR (Autoridad de Seguridad Nuclear) y otras instituciones. Entre ellos hay físicos, oceanógrafos, geólogos y biólogos marinos, además de un aliado clave: UlyX, un dron submarino de 4,5 metros capaz de operar en las oscuras profundidades.

UlyX puede sumergirse hasta 6.000 metros, usar sonar para detectar objetos y capturar imágenes para su análisis. Esto permitirá evaluar el estado de los barriles y su posible impacto ambiental. Existe preocupación por su corrosión, ya que su vida útil máxima era de 26 años.

Afortunadamente, los residuos vertidos eran de baja o media radiactividad, y su peligrosidad disminuye con el tiempo. Sin embargo, aún se desconoce cómo interactúan con el agua fría y la presión extrema. Por ello, se tomarán muestras y habrá una segunda misión para confirmar los hallazgos. Los resultados se harán públicos para garantizar transparencia.

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Debido a las limitaciones del dron y la vasta extensión de residuos (unos 6.000 km² estimados), solo se inspeccionarán 20 km² por vez. Pese a ello, el equipo mantiene su determinación. "No buscamos juzgar si los vertidos fueron adecuados", explica Javier Escartin, geofísico y codirector de la misión. "Es una oportunidad para estudiar el pasado con rigor científico. Luego, claro, necesitaremos un inventario completo".

Nota: Se corrigió "Crédito de la foto" (original decía "Photo Credit") y ajustó formato para claridad.