Canciones sobre nuevos comienzos: ¡un ranking! | Música

20. Maxine Nightingale – Right Back Where We Started From (1975)

Es difícil imaginar que a alguien no se le alegre el corazón con “Right Back Where We Started From”: la emoción eufórica de un amor nuevo convertida en tres minutos de soul norteño (interpretado, sorprendentemente, por exmiembros de ELO, the Animals y de la banda soft-pop de los 60 Honeybus). Hay que evitar a toda costa la versión de los 80 de Sinitta.

19. CMAT – Nashville (2022)

Una canción sobre nuevos comienzos para quien hace propósitos de Año Nuevo sin intención de cumplirlos. CMAT anuncia su partida a Tennessee, organiza una fiesta de despedida (“Lloraremos con K-pop y tequila”) y les da regalos a sus amigos para que se acuerden de ella. Un problema: se inventó toda la historia de su emigración.

18. The Carpenters – We’ve Only Just Begun (1970)

“We’ve Only Just Begun” tuvo unos orígenes poco prometedores: era un jingle para un anuncio de un banco en la televisión estadounidense, que Richard Carpenter aprovechó por oportunismo. Entró en escena su hermana Karen, cuya voz increíble –alternando entre alegría y ternura– transformó una canción creada para vender hipotecas en un himno conmovedor sobre un amor nuevo.

17. Astrud Gilberto – Beginnings (1969)

Originalmente un éxito para Chicago, la versión de Astrud Gilberto de “Beginnings” convierte una canción fabulosa en una obra maestra: exuberante, funky, épica. “Es solo el comienzo de lo que quiero sentir para siempre”, susurra; desde la batería que cae hasta el sonido vibrante de los metales y su voz susurrante y llena de asombro, todo suena como se siente enamorarse.

16. Joe Smooth – Promised Land (1987)

Escrita para un público principalmente negro y gay en plena epidemia del sida, muchas de las primeras canciones de house eran en realidad canciones de resistencia y optimismo. “Promised Land” podría ser la mejor de todas: la calidez reconfortante de su sonido subraya su promesa de que todo puede y va a cambiar.

15. Florence + the Machine – Dog Days Are Over (2008)

Una canción que reconoce que los nuevos comienzos pueden ser intimidantes, porque implican salir de tu zona de confort. “No puedes llevarlo contigo si quieres sobrevivir”, advierte Florence Welch en lo que suena como una nota para sí misma: la firmeza de su tono y el poder atronador de la música parecen empujarla hacia adelante.

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14. Pulp – Something Changed (1995)

“Cuando nos despertamos esa mañana no teníamos forma de saber / Que en cuestión de horas cambiaríamos nuestro rumbo”: la banda sonora para el tipo de nuevo comienzo que no se planea ni se decide, la dulce y suave “Something Changed” se maravilla ante la casualidad que cambia la vida.

13. The The – This Is the Day (1983)

“Soul Mining”, el álbum de The The, se grabó bajo la influencia del MDMA, entonces poco conocido, lo que quizás explica el cóctel de “This Is the Day”: una introspección frágil (los versos) y una euforia esperanzadora y borrosa (el estribillo). La vida es un lío, argumenta de manera convincente, pero a partir de ahora va a mejorar.

12. Otis Clay – The Only Way Is Up (1980)

La versión de Yazz que llegó al número uno en 1988 es más conocida, pero por pura euforia que te hace gritar de alegría, la original del vocalista de Mississippi Otis Clay es insuperable. Las cuerdas son pura emoción disco, pero la voz tiene raíces góspel: canta como un hombre que ha pasado por momentos duros y apenas puede contener su alegría porque ya terminaron.

11. Gloria Gaynor – I Will Survive (1978)

Se ha reproducido hasta la saciedad, pero “I Will Survive” se volvió ubicua como himno queer y como la canción elegida para cantar a gritos en el karaoke por personas divorciadas, y por una razón. Su letra capta perfectamente el esfuerzo emocional de recuperarse y empezar de nuevo; Gloria Gaynor la canta con una fuerza increíble.

10. McAlmont and Butler – Yes (1995)

Un nuevo comienzo hecho con un triunfante “¡que te den!” –con el extra del chisme por la separación conflictiva de Bernard Butler de Suede– puesto en lo que quizás sea la melodía más gloriosa y alegre de la era del Britpop, interpretada con la mezcla perfecta de patetismo y estilo por David McAlmont. Mágico.

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9. Diana Ross – I’m Coming Out (1980)

La Diana Ross de la era disco era experta en himnos de renacimiento –véase también el fantástico “I Ain’t Been Licked” de 1979– pero “I’m Coming Out” es el clásico: escrita por la organización Chic pensando en su público gay, el ritmo de la guitarra de Nile Rodgers y el increíble bajo de Bernard Edwards podrían hacer que hasta un pesimista se sienta positivo sobre el futuro.

8. Bronski Beat – Smalltown Boy (1984)

Como un análogo queer al “She’s Leaving Home” de los Beatles, una canción sobre nuevos comienzos que se concentra en las razones por las que alguien podría verse obligado a empezar de nuevo. Su ambiente es sombrío y angustiado, pero hay una promesa de algo mejor que empieza en su ritmo urgente para la pista de baile y en el puente instrumental.

7. Peter Gabriel – Solsbury Hill (1977)

En la que el exvocalista de Genesis reflexiona sobre su decisión de irse –”mis amigos pensarían que estoy loco”– y llega a la conclusión de que tenía razón: “mostraré otro yo”, promete. Se va envuelto en sonrisas, con el corazón acelerado, un estado de ánimo que impregna la música sutil pero increíblemente alegre de la canción.

6. David Bowie – A New Career in a New Town (1977)

Una instrumental que, sin embargo, encaja perfectamente con su título: una intro tentativa explota en una música que suena fresca y optimista, rematada con una armónica ligera muy influenciada por el éxito de 1970 de Mr Bloe, “Groovin’ With Mr Bloe”. David Bowie la referenció en “I Can’t Give Everything Away”, la canción de despedida de su último álbum, “Blackstar”.

5. Public Image Limited – Public Image (1978)

Un nuevo comienzo en el sentido más literal. PiL anunció sonoramente la llegada del post-punk, criticó furiosamente a la banda que John Lydon había dejado atrás y anunció en voz alta que las cosas serían diferentes a partir de ahora: “No soy el mismo que cuando empecé… es mi entrada, mi propia creación”. Sigue siendo indecentemente emocionante.

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4. Nina Simone – Feeling Good (1965)

Olvídense del destino espantoso de “Feeling Good” en el siglo XXI –condenada a ser cantada sin gracia por concursantes de X Factor, Michael Bublé y, Dios mío, las Pussycat Dolls– vayan directamente a la versión definitiva de Nina Simone, y admiren su construcción gradual y cada vez más eufórica, desde una intro emotiva a capela hasta un final espectacular de “este-es-mi-momento”.

3. The Beatles – Here Comes the Sun (1969)

En el más allá, uno más bien imagina a George Harrison permitiéndose una risa irónica por el hecho de que “Here Comes the Sun” se ha reproducido mil millones de veces más que cualquier otra canción de los Beatles. Se entiende por qué: llena de una sensación de renovación cíclica y suave, es el equivalente musical a un abrazo tranquilizador frente a la incertidumbre.

2. Curtis Mayfield – Move on Up (1970)

Dice mucho de su calidad que una canción tan familiar no haya perdido su poder: desde la primera ráfaga insistente de metales hasta la letra de aliento constante de Curtis Mayfield –”No aceptes menos que lo mejor / No obedezcas los rumores que dice la gente”– pasando por su estribillo vertiginoso, hace que esforzarse por cambiar suene como una pasada.

1. Fleetwood Mac – Don’t Stop (1977)

Hay un dejo de “eso-es-fácil-decir-para-ti” en “Don’t Stop”: la escribió Christine McVie para su marido, John, después de que su matrimonio se rompiera y ella hubiera comenzado un affair con el iluminador de Fleetwood Mac, instándolo a pensar en su partida como un nuevo comienzo. Pero aún así, es absurdamente efectiva: el ritmo galopante te empuja hacia adelante, la melodía es boyante, la voz y la guitarra de Lindsey Buckingham son enfáticas y persuasivas, la letra no tiene el amargor que marca muchas otras canciones de “Rumours” sobre empezar de nuevo, y las despreocupadas líneas de piano de Christine McVie son una delicia etérea.

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