El sindicato UGT inició este jueves una campaña en los aeropuertos baleares de Palma, Ibiza y Menorca para concienciar sobre las agresiones de pasajeros al personal de las aerolíneas, con el fin de que puedan «acudir a su trabajo sin ser golpeados». El responsable del sector de aviación de la UGT en Baleares, José Negreira, explicó a Europa Press que ya tenían prevista esta iniciativa, pero el reciente ataque a un tripulante de Ryanair por una discusión sobre equipaje les ha obligado a adelantarla, pues «la situación empieza a ser muy grave».
La campaña arrancó en el aeropuerto de Palma con el reparto de folletos a viajeros y compañías. El sindicalista destacó la «muy buena» acogida de la acción, si bien subrayó que es «triste» tener que llegar a estos extremos. En los folletos se aclara que los empleados están para «cumplir su función» y que «no deciden» si las aerolíneas cobran por el equipaje.
«Son normas de la empresa y hay que acatarlas; de lo contrario, nos sancionan y luego el enojo de los pasajeros recae en el personal de facturación o embarque», expuso.
Sobre si la campaña abordaría también las agresiones de pasajeros ebrios o bajo efectos de drogas, Negreira aclaró que «todo influye», pero «normalmente a ese tipo de personas no se les permite viajar».
No obstante, precisó que los ataques más frecuentes proceden de viajeros que regresan a su lugar de origen, se han quedado sin dinero y, al indicarles que deben pagar por su maleta, reaccionan con ira y agreden a quien tienen delante. El representante sindical señaló que la iniciativa se mantendrá durante la temporada turística en los aeropuertos de Ibiza, Mallorca y Menorca, con el objetivo de «conseguir un mínimo de respeto» y poder trabajar «sin ser agredidos, escupidos o insultados».
Preguntado sobre si habido diálogo con las empresas, aclaró que no han mantenido comunicación alguna y solo han recibido respuesta de Aena a una solicitud en la que esta detalló los recursos destinados a la protección de los trabajadores.
Negreira recalcó que, aunque hay margen de mejora, el personal de seguridad está presente y su tiempo de respuesta es «bastante bueno». Sin embargo, sugirió que tal vez debería incrementarse la dotación en el aeropuerto de Palma, ya que las obras han generado «múltiples» barreras arquitectónicas.