El decomiso se produce tras el incremento de las acciones coercitivas estadounidenses contra envíos petroleros vinculados a Venezuela. Crédito de la foto: U.S European Command en X
Estados Unidos ha incautado un buque tanque vinculado a Venezuela frente a la costa irlandesa y ha involucrado formalmente al Reino Unido en la operación, tras la confirmación del Ministerio de Defensa británico de que sus fuerzas proporcionaron apoyo militar directo a petición de Washington.
El tanquero *Marinera*, conocido anteriormente como *Bella-1* y que había navegado bajo pabellón ruso, fue interceptado por la Guardia Costera de EE.UU. mientras transitaba por aguas internacionales entre Islandia y Escocia. Aunque el abordaje y la incautación legal fueron ejecutados por Estados Unidos, el Reino Unido desempeñó un rol facilitador mediante vigilancia y apoyo marítimo.
Según el Ministerio de Defensa, se desplegaron aviones de vigilancia de la Real Fuerza Aérea y el buque de la Flota Real Auxiliar RFA *Tideforce* para asistir en la operación. Las autoridades británicas subrayaron que la acción se ajustaba plenamente al derecho internacional y formaba parte de esfuerzos más amplios para contrarrestar la evasión de sanciones.
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En Qué Consistió el Rol del Reino Unido
Asistencia operativa y de vigilancia, no el mando
El Secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, confirmó que las fuerzas británicas apoyaron la operación tras una solicitud formal estadounidense. El Reino Unido no lideró la interceptación, ni emitió la autoridad legal, ni realizó el abordaje del buque.
La participación británica consistió en:
Vigilancia aérea proporcionada por aeronaves de la RAF
Apoyo logístico naval del RFA *Tideforce*
Coordinación operativa dentro de los marcos de defensa existentes entre EE.UU. y el Reino Unido
El Ministerio de Defensa describió el apoyo como “facilitador”, recalcando que el mando y la autoridad coercitiva permanecieron en todo momento en manos de Estados Unidos.
Por Qué Fue Objetivo el Tanquero
Evasión de sanciones y presunta actividad ilícita
Las autoridades británicas y estadounidenses evaluaron que el *Marinera* estaba vinculado a actividades de violación de sanciones relacionadas con Venezuela y redes más amplias de comercio ilícito de petróleo. Se informó que la nave había operado bajo pabellones falsos o cambiantes, desactivado sus transpondedores en alta mar e intentado cambiar de bandera mientras era monitoreada.
Funcionarios británicos declararon que se sospechaba que el tanquero estaba involucrado en actividades ilícitas vinculadas a entidades sancionadas, incluyendo redes asociadas con Irán y Hezbolá. Ministros del Reino Unido describieron el buque como parte de una “flota fantasma” más amplia utilizada para eludir sanciones internacionales.
Rusia ha cuestionado algunos de estos alegatos, afirmando que el tanquero solo estuvo temporalmente registrado bajo bandera rusa y advirtiendo contra el uso de la fuerza contra buques que operan bajo jurisdicciones extranjeras.
La Posición de Irlanda y el Contexto Geográfico
Solo monitoreo, sin participación operativa
Aunque el tanquero pasó por aguas atlánticas al oeste de Irlanda, las autoridades irlandesas no participaron en la incautación. Irlanda monitoreó la situación por consideraciones de seguridad marítima, pero no proporcionó apoyo militar o coercitivo.
La interceptación tuvo lugar completamente en aguas internacionales, evitando las aguas territoriales tanto de Irlanda como del Reino Unido.
Contexto Político y Geopolítico Más Amplio
Creciente presión sobre el transporte marítimo vinculado a Venezuela
La incautación ocurrió en medio de unas crecientes tensiones geopolíticas que involucran a Venezuela, Irán y Rusia, y sigue a un aumento de las acciones coercitivas por parte de Estados Unidos dirigidas a envíos petroleros vinculados a regímenes sancionados.
Las autoridades estadounidenses han indicado que la aplicación de la ley marítima seguirá siendo una prioridad como parte de los esfuerzos por interrumpir los flujos ilícitos de petróleo que financian a gobiernos y actores no estatales sancionados.
Los funcionarios británicos enmarcaron su participación como parte de una cooperación de defensa transatlántica de larga data, enfatizando que las operaciones conjuntas de este tipo son rutinarias cuando la aplicación de sanciones se cruza con la seguridad marítima.
**Puntos Clave**
* Estados Unidos incautó el tanquero venezolano *Marinera* en aguas internacionales del Atlántico Norte.
* El Ministerio de Defensa del Reino Unido confirmó el apoyo militar británico a petición de EE.UU.
* Aviones de vigilancia de la RAF y el RFA *Tideforce* asistieron en la operación.
* El Reino Unido no abordó el buque ni ejerció autoridad legal.
* Irlanda monitoreó la situación, pero no participó operativamente.
Qué Implica Esto de Cara al Futuro
Un precedente para una cooperación atlántica más profunda
La incautación de los buques venezolanos muestra cómo la aplicación de sanciones depende cada vez más de la acción coordinada entre aliados, particularmente en corredores atlánticos muy vigilados. Aunque la autoridad legal recayó enteramente en Estados Unidos, la participación reconocida del Reino Unido subraya su papel como socio operativo clave en seguridad marítima.
Para los gobiernos europeos, este episodio refuerza la realidad de que la aplicación de sanciones ya no se limita a puertos y papeleo, sino que ahora se extiende a operaciones marítimas activas en alta mar.
A medida que evolucionan las tensiones en torno a Venezuela, Rusia e Irán, acciones conjuntas similares podrían volverse más frecuentes, colocando las rutas de navegación atlánticas bajo un escrutinio intensificado.