Las fiscales y la policía de Brasil iniciaron una operación masiva contra una red de distribución de electrónicos china. Se les acusa de lavar más de mil millones de reales (unos 190 millones de dólares) en siete meses, usando un sistema vinculado a uno de los sindicatos del crimen más poderosos de Latinoamérica.
El sindicato Primeiro Comando da Capital (PCC) supuestamente vendía productos electrónicos importados en todo Brasil mediante una plataforma de comercio electrónico china llamada "Knup Brasil". Ofrecían cargadores de móvil, básculas digitales y otros accesorios a precios muy competitivos.
Aunque los productos en sí eran legales, los investigadores alegan que la estructura financiera detrás de las ventas fue diseñada para ocultar ingresos, evadir impuestos y facilitar el lavado de dinero procedente del narcotráfico.
Según la policía de São Paulo, los clientes hacían pedidos por la plataforma, pero se les indicaba pagar mediante el sistema instantáneo brasileño Pix a empresas diferentes, sin actividad comercial real.
Presuntamente, facturas con valores artificialmente bajos eran emitidas por terceras empresas. Esto creaba, según los investigadores, una discrepancia intencional entre los ingresos declarados y el flujo real de efectivo.