Pekín extiende una rama de olivo a empresas extranjeras mientras busca construir una cadena de suministro global más integrada para la industria de construcción naval. En su último esfuerzo por proyectar buena voluntad y apoyar el libre comercio.
Gao Dongsheng, economista jefe del Ministerio de Industria y Tecnología, declaró el martes que China está comprometida a abrir aún más su sector de construcción naval.
Añadió que las empresas chinas buscarán una colaboración más profunda con socios extranjeros para acelerar el uso de inteligencia artificial y tecnologías de nueva energía en los buques de próxima generación.
La abrumadora ventaja de China en construcción naval ha puesto al sector directamente en el radar del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha prometido gastar decenas de miles de millones de dólares para reconstruir la capacidad marítima de EE. UU.