Los aviones militares británicos deben planificar rutas más extensas para eludir el espacio aéreo español, como consecuencia de las restricciones impuestas por España en torno a Gibraltar. Los planificadores de la Royal Air Force se ven obligados a agudizar su ingenio al trazar las rutas hacia y desde el Peñón, lo que en numerosas ocasiones implica recorridos más prolongados.
La semana pasada, un avión de transporte C17 de la Royal Air Force, con destino a Francia desde Gibraltar, tuvo que realizar desvíos relativamente considerables para no sobrevolar territorio español. La gigantesca aeronave se adentró en el Mediterráneo para evitar pasar por el espacio aéreo de Mallorca y solo viró hacia Francia una vez se encontró en aguas internacionales.
Según el UK Defence Journal: “el Ministerio de Defensa británico ha confirmado que las restricciones para que las aeronaves militares del Reino Unido entren en el espacio aéreo español siguen aplicándose a los vuelos con destino u origen en la base aérea de Gibraltar, aunque fuentes oficiales señalan que estas medidas no tienen un impacto operativo significativo.”
No obstante, algunos expertos militares consideran que estas disposiciones resultan un tanto desmesuradas, máxime cuando tanto el Reino Unido como España son miembros de la OTAN.
El Journal añade: “no se ha realizado ninguna evaluación sobre el coste económico derivado del desvío continuado de vuelos a través de otras regiones de espacio aéreo internacional.”
La base aérea de Gibraltar constituye un centro logístico y estratégico clave para las operaciones del Reino Unido en el Mediterráneo y el norte de África, si bien las tensiones sobre el acceso al espacio aéreo persisten entre Londres y Madrid desde la década de 1980.