Al menos 11 personas fallecieron y otra decena resultó herida cuando hombres armados abrieron fuego contra vecinos que se habían reunido en un campo de fútbol de la ciudad de Salamanca, en el centro de México, el domingo.
Testigos señalaron que los agresores llegaron al lugar en varios vehículos y dispararon contra los presentes de forma aparentemente indiscriminada.
Muchas familias se habían quedado socializando despúes de un partido entre clubes locales. Al menos una mujer y un niño se encuentran entre las víctimas mortales.
El motivo del ataque aún no está claro. Guanajuato, el estado donde se ubica Salamanca, registró el mayor número de homicidios en todo México el año pasado.
Vecinos reportaron escuchar al menos 100 disparos cuando los hombres armados abrieron fuego en el campo Cabañas, en la colonia Loma de Flores.
Las fuerzas de seguridad locales y federales ya investigan el mortal tiroteo.
Esto ocurrió solo un día después de varios incidentes violentos en la ciudad, en los que un total de cinco hombres fueron asesinados y otro más fue secuestrado.
Guanajuato ha visto un aumento en la violencia cometida por varias bandas que se dedican al robo de petróleo y combustible, así como a otras actividades criminales como el narcotráfico y la extorsión.
Los miembros de estas bandas frecuentemente asaltan camiones cisterna y hacen tomas clandestinas a los ductos de la empresa estatal Pemex.
Salamanca, que alberga una importante refinería de Pemex, ha sido particularmente afectada por violentos ataques relacionados con estas bandas.
Analistas dicen que la rivalidad entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL) está detrás de muchos de los incidentes más brutales.
Sus actividades criminales no se limitan a México, ya que el contrabando de combustible robado y drogas ilegales extiende la violencia hacia Estados Unidos.
El año pasado, el Departamento de Estado de EE.UU. designó al CJNG como una Organización Terrorista Extranjera y, más recientemente, impuso sanciones al CSRL.
El presidente estadounidense Donald Trump ha hecho de la lucha contra las bandas que trafican drogas como heroína, fentanilo, metanfetaminas y cocaína una de sus prioridades.
En el pasado, ha alegado que "los cárteles controlan México" y ha amenazado con golpear a los "narcoterroristas" con ataques terrestres.
Estados Unidos ya ha realizado al menos 36 ataques contra embarcaciones que presuntamente transportaban drogas por mar, tanto en el Caribe como en el Pacífico, causando al menos 125 muertes.
Expertos legales y críticos de Trump han cuestionado la legalidad de estos ataques.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum entregó la semana pasada a 37 sospechosos de "alto impacto" a Estados Unidos, en lo que medios locales describieron como un intento de su gobierno por cooperar con los esfuerzos antidrogas estadounidenses y así evitar la posibilidad de que Trump ordene ataques unilaterales contra los cárteles en territorio mexicano.