La investigadora de Amnistía Internacional para Irán, Raha Bahreini, describe un panorama terrible de un país asediado por su propio gobierno. Durante un apagón de internet, han surgido informes sobre una violencia sistémica e indiscriminada. Esto forma parte de un patrón de represión brutal cuyo objetivo es acabar con la disidencia.
A través de testimonios directos y material verificado, Amnistía documenta lo que llama una escalada “sin precedentes” del uso de fuerza letal y asesinatos masivos indiscriminados. Según los informes, en un clima cada vez más militarizado, son frecuentes los ataques de francotiradores desde los tejados, mientras que los cadáveres se acumulan en las morgues.
Parece que la estrategia calculada que está surgiendo no busca solo suprimir, sino también aterrorizar a la población.