Alucinaciones, pesca y tuberías reparadas con bragas: La travesía histórica de dos británicos remando el Pacífico

Jess Rowe y Miriam Payne hicieron historia al convertirse en el primer equipo femenino en cruzar el Océano Pacífico sin parar y sin ayuda. Fue una aventura que no saben como superar.

Payne, de 25 años y de East Yorkshire, y Rowe, de 28 años y de Hampshire, pasaron casi medio año en el mar. Remaron desde Perú hasta Australia, viajando alrededor de 8,000 millas en su barco, el *Velocity*.

Encontraron muchos desafíos durante el viaje, incluyendo alucinaciones, tuberías rotas y tener que ser remolcadas de vuelta a tierra solo ocho días después de comenzar su aventura épica.

“Todo lo que podía salir mal, salió mal,” dijo Rowe a Sky Sports.

Pero a pesar de los desafíos, la dupla se mantuvo de buen humor, racionando sus provisiones de chocolate, escuchando música de ABBA y viendo estrellas fugaces por la noche.

“Cada día fue el mejor día. Simplemente nos encantó. Estábamos muy emocionadas durante todo el viaje,” añadió Rowe.

“Estábamos muy tristes cuando se estaba terminando, y deseábamos poder volver a estar allí. Pero hubo muchos momentos difíciles. Estábamos resolviendo problemas todo el tiempo.”

La parte final fue la más dura.

Un viento de 20 nudos en Cairns seguía empujando al *Velocity* lejos de la costa, pero lograron seguir adelante y llegar al Cairns Yacht Club, donde su familia y amigos las esperaban.

La idea surgió después de que Jess y Mim buscaran en Google sobre aventuras difíciles, pero las sugerencias en línea “no eran suficientes,” según ellas.

“Siempre volvíamos a la idea del Pacífico completo y pensamos que teníamos que intentar con el océano más grande,” dijo Payne.

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“Pasamos dos años preparándonos, consiguiendo patrocinios y desarrollando nuestro sitio web. Tuvimos que hacer cursos, entrenar en el gimnasio y aprender como hablar con empresas.

“No había nadie a quien pedir consejo porque muy poca gente lo había hecho. Todo era una incógnita, y eso fue muy duro.”

Ser el primer equipo femenino también significó que tuvieron que tomar medidas diferentes en su preparación.

“Llevamos tampones sostenibles, papel higiénico y toallitas húmedas. Es bastante duro cuando estás remando todo el día y tienes dolores de estómago, pero lo superamos,” dijo Payne.

“Mi ciclo menstrual fue diferente, y también tuve síntomas distintos. Mi ciclo fue diferente del cruce del Atlántico al Pacífico.”

En abril de 2025, salieron de Lima, Perú, pero tubieron que ser remolcadas a tierra después de una falla en el timón. Volvieron a salir el 5 de mayo y poco después tuvieron problemas similares.

“En el reinicio, tuvimos grandes problemas de energía que no pudimos resolver durante el resto del viaje, lo que significó que tuvimos que apagar casi todo en el barco,” dijo Payne.

“En un momento, se rompió nuestra bomba de mano de emergencia, que tuvimos que arreglar con un par de bragas.

“Una cosa que aprendimos de este viaje es que cuando las cosas salen mal, podemos resolverlo cuando es necesario y trabajamos bien juntas.”

Payne y Rowe remaron en turnos de dos horas para manejar la carga entre descansar, mantener el equipo y preparar comida. Describieron la falta de sueño como “la parte más difícil del desafío” porque también causó alucinaciones.

“Durante el cruce del Atlántico, había una ola chocando contra el barco, y yo pensé que era un lobo intentando subir al bote,” dijo Payne.

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“También aluciné con un árbol una vez, pero no fue tan malo. La mayoría del tiempo, nos dormíamos en los remos antes de alucinar.”

Remar no era la única actividad. Home Harvest, una empresa de tecnología que reinventa la producción de alimentos, hizo alfombras de semillas, lo que les permitió cultivar rábanos y brotes de col frescos.

Elegir el mejor momento es muy difícil – desde estrellas fugaces, cachalotes y meteoritos hasta hacerse llorar de la risa. “Realmente aprovechamos al máximo,” dice Rowe.

“No sé cómo vamos a superar esto. Si tienes alguna idea, haznoslo saber.”

Las remeras quieren recaudar dinero para The Outward Bound Trust, una organización benéfica que tiene como objetivo ayudar a los jóvenes a ganar confianza participando en desafíos al aire libre.