El operador aeroportuario español Aena ha desgranado la hoja de ruta financiera para la ansiada ampliación del Aeropuerto de Alicante–Elche Miguel Hernández, confirmando una inversión total de 868 millones de euros en los próximos cinco años y una fecha de finalización en 2036.
Este desglose sigue a la cifra global de 1.154 millones de euros anunciada por el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su visita a Elche el pasado septiembre. Aena ahora concreta que 453 millones se asignarán en el próximo Documento de Ordenación de la Red Aeroportuaria (DORA 2027–2031), reservándose los 701 millones restantes para el ciclo posterior, DORA 2032–2036, a fin de completar las obras.
Las cifras subrayan la envergadura de un proyecto estratégico diseñado para respaldar el crecimiento continuo de uno de los aeropuertos más transitados de España. Las previsiones de pasajeros presentadas por el consejo de Aena la semana pasada sitúan a Alicante–Elche en 22.3 millones de viajeros, lo que representa un crecimiento del 11.7% en el próximo lustro. El aeropuerto cerró 2025 con 19.9 millones de pasajeros, consolidándose como el quinto a nivel nacional y marcando un año récord.
Solo en el próximo periodo quinquenal, la inversión prevista asciende a 868.3 millones de euros, una cantidad calificada por Aena como “muy superior” a los 119.9 millones asignados en el DORA vigente —lo que supone un incremento efectivo séptuple. Aproximadamente la mitad se destinará a la ampliación de la terminal, mientras el remanente se dirigirá a mejoras en el conjunto terminal, aparcamientos, vías de acceso e infraestructuras asociadas.
Tasas aeroportuarias y preocupación de las aerolíneas
Para justificar el desembolso, Aena enfatiza que el proyecto no solo busca incrementar la capacidad. El gestor argumenta que las mejoras elevarán la eficiencia operativa, reduciendo los tiempos de espera de las aeronaves y disminuyendo las emisiones al agilizar la liberación de pista.
Para financiar el programa, Aena ha propuesto un incremento medio anual en las tasas por pasajero. En Alicante–Elche, esto se traduciría en 35 céntimos por viajero, pudiendo reducirse a 25 céntimos si se aplican incentivos. Las aerolíneas han criticado con dureza las subidas propuestas, aunque Alicante–Elche se mantiene por debajo de la media nacional, lo que podría preservar su posición competitiva.
Aún así, el aumento duplicaría las tasas actuales, que oscilan entre 5.57 y 8.37 euros por pasajero, excluyendo los cargos por seguridad y servicio. Según la guía tarifaria oficial de Aena, el coste total para servicios comparables acaba situándose entre 9 y 12 euros por viajero.
Ampliación de la terminal y tráfico extracomunitario
Aena confirma que la superficie de la terminal se expandirá casi un 30%. Entre las obras clave destacan la modernización del edificio principal de procesado con un nuevo puesto de control de seguridad de última generación, lo que permitirá a los pasajeros mantener líquidos y dispositivos electrónicos en el equipaje de mano, mejorando significativamente el flujo y la experiencia del usuario.
La antigua terminal será demolida para dar paso a una nueva dársena dedicada al tráfico extracomunitario, en respuesta a los requisitos más estrictos de control fronterizo. Los pasajeros británicos —que ahora viajan por circuitos no Schengen tras el Brexit— siguen siendo el mercado foráneo más importante. En 2025, los ciudadanos del Reino Unido representaron uno de cada tres pasajeros, dominando los vuelos con las Islas Británicas el movimiento del aeropuerto.
Aena asegura que las nuevas instalaciones ofrecerán espacios de mayor calidad y una cartera de servicios más amplia, incluyendo puertas de embarque equipadas con fingers. Otras obras mejorarán las vías de acceso y el estacionamiento, actualizarán las calles de rodaje para reducir los tiempos de taxiado de las aeronaves y crearán una salida rápida de pista para optimizar la eficiencia operativa desde ambas cabeceras.
En conjunto, estas inversiones pretenden preparar al Aeropuerto de Alicante–Elche para el futuro, afianzando su papel como puerta de entrada clave para el turismo y los viajes internacionales en el litoral sudeste español.