Pasajeros registrándose en los quioscos automáticos bajo el nuevo sistema de control fronterizo de Entrada/Salida de la UE.
Crédito: home-affairs.ec.europa.eu
Si viajas este verano a España o a cualquier punto del espacio Schengen desde fuera de la Unión Europea, es probable que te encuentres con colas más largas en el control de pasaportes. Los principales organismos europeos de aeropuertos y aerolíneas advierten que el nuevo Sistema de Entrada/Salida (EES, por sus siglas en inglés) podría provocar retrasos considerables durante los meses de mayor afluencia turística si no se introducen cambios con urgencia.
En una declaración conjunta, ACI Europe, Airlines for Europe (A4E) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) manifestaron su temor a una “grave disrupción” si el despliegue continúa sin mayor flexibilidad. Según estos organismos del sector, ya se han registrado tiempos de espera de hasta dos horas durante la fase actual de implantación. Alertan de que las colas podrían alargarse aún más durante el punto álgido del verano.
La preocupación es sencilla: el sistema se expande justo cuando Europa se adentra en su período turístico más concurrido. A partir del 10 de abril, está previsto que el 100% de los viajeros no comunitarios elegibles queden registrados en el nuevo sistema. Este artículo explica en qué consiste el sistema, a quién afecta en España y Europa, por qué están preocupadas las aerolíneas y qué pueden esperar los viajeros.
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Qué implica el nuevo Sistema Schengen de Entrada/Salida en los aeropuertos españoles
El Sistema de Entrada/Salida sustituye al sellado tradicional de pasaportes para los visitantes no comunitarios que ingresan en el espacio Schengen. En lugar de un simple sello, las autoridades fronterizas registran ahora datos personales, información biométrica y las fechas de entrada y salida.
Su finalidad es controlar de manera más eficaz las estancias excesivas y las denegaciones de entrada en todos los países Schengen.
Por ejemplo, un turista británico que aterrice por primera vez en Alicante o Málaga tras la plena implantación podría verse obligado a facilitar datos biométricos en el control de pasaportes. Ese paso adicional puede incrementar el tiempo de procesamiento, especialmente en aeropuertos con gran afluencia.
Actualmente, alrededor del 35% de los nacionales de terceros países están registrados en el sistema. Está previsto que esa cobertura alcance el 100% en abril, apenas semanas antes del pico de tráfico veraniego.
Por qué aerolíneas y aeropuertos exigen una revisión inmediata
El sector de la aviación no se opone al sistema en sí. Su preocupación radica en la realidad operativa.
En una carta dirigida al Comisario Europeo de Asuntos Internos y Migración, Magnus Brunner, las tres organizaciones citaron lo que describen como una escasez crónica de personal en los controles fronterizos y problemas tecnológicos no resueltos vinculados a la automatización.
Argumentan que, sin flexibilidad, los aeropuertos podrían enfrentarse a largas colas, potencialmente de hasta cuatro horas en horas punta. Esto no solo afectaría a los viajeros, sino también a los horarios de las aerolíneas y a las operaciones aeroportuarias.
El sector solicita a la Comisión Europea que confirme que los Estados Schengen mantendrán la opción de suspender parcial o totalmente el sistema hasta finales de octubre de 2026 si fuera necesario. En otras palabras, reclaman una válvula de seguridad durante la temporada alta.
Cómo puede diferir el impacto entre viajeros
No todos se verán afectados de la misma manera.
Un residente español que vuele de Valencia a París no notará ningún cambio. Pero un expatriado británico que regrese a España desde Londres podría enfrentarse a controles más largos a su llegada.
De forma similar, alguien que entre por un aeropuerto regional pequeño fuera de las horas punta podría experimentar un retraso mínimo, mientras que una familia que llegue a Barcelona en agosto podría enfrentarse a colas considerablemente más largas.
Los factores clave son el tamaño del aeropuerto, los niveles de dotación de personal y el volumen de pasajeros en el momento de la llegada.
Qué hacer si viajas este verano
Si vuelas a España u otro país Schengen desde fuera de la UE, es sensato planificar con tiempo adicional.
Acude al aeropuerto con antelación a tu salida. A la llegada, prevé que el control de pasaportes puede llevar más tiempo que antes. Asegúrate de que tus documentos de viaje están en regla y son fácilmente accesibles.
Por ejemplo, si tu vuelo está programado para aterrizar en Palma en julio a las 18:00 –una franja horaria tradicionalmente concurrida–, ten en cuenta la posibilidad de un tiempo de espera prolongado antes de tu siguiente trayecto o traslado.
Mantente atento a las actualizaciones de tu aerolínea y a los comunicados oficiales de las autoridades fronterizas conforme se acerque el verano.
Cronología del despliegue en un vistazo
12 de octubre – Comienza el despliegue progresivo del Sistema de Entrada/Salida en las fronteras terrestres, marítimas y aéreas de la UE.
Fase actual – Aproximadamente el 35% de los viajeros no comunitarios registrados.
10 de abril – Fecha objetivo para la plena implantación.
Verano de 2026 – Primera temporada alta completa bajo el sistema ampliado.
Este calendario es el núcleo de la preocupación del sector de la aviación.
Una reforma necesaria bajo presión operativa
La digitalización de la gestión fronteriza en el espacio Schengen es ampliamente considerada un paso necesario. Los sellos manuales en los pasaportes están obsoletos y ofrecen un control limitado sobre las estancias excesivas.
Sin embargo, la transición del papel al procesamiento biométrico debe ajustarse a la capacidad aeroportuaria. Introducir la implantación total justo antes del pico de viajes conlleva un riesgo operativo si la dotación de personal y los sistemas no están plenamente preparados.
En esencia, los aeropuertos piden un margen de maniobra, no el abandono de la reforma.
Qué significa esto para los viajeros que entren en España y Schengen
Si viajas a España desde fuera de la UE este verano, la conclusión principal es la preparación, no el pánico.
El sistema está diseñado para mejorar la gestión fronteriza a largo plazo. A corto plazo, los viajeros deben esperar posibles retrasos y prever tiempo adicional.
Que se conceda o no cierta flexibilidad antes de la temporada alta podría determinar cuán fluida resulta la experiencia viajera en Europa este verano.