La Federación Nacional de Empresas de Alquiler de Vehículos con y sin Conductor (Feneval) ha manifestado que las restricciones de acceso de vehículos a las Islas Baleares, ya vigentes en Ibiza y Formentera y en vías de implantación en Mallorca y Menorca, son medidas que “criminalizan” al sector del alquiler de coches.
Así lo expuso el presidente ejecutivo de la patronal, Juan Luis Barahona, durante un desayuno informativo celebrado este jueves en Madrid. Además de abordar cuestiones como las cuotas obligatorias de vehículos eléctricos en las flotas empresariales, Barahona se centró en la normativa que limita la entrada de automóviles en la región.
El dirigente del alquiler de vehículos consideró que estas limitaciones socavan “la libertad de movimiento, un derecho fundamental que no debería restringirse” y que “señalan” a un sector que considera “esencial para la economía del país”.
“Las imposiciones unilaterales llevadas a cabo por el gobierno autonómico y los consejos insulares dañan la imagen del país, máxime cuando la mayor parte de la contribución al PIB procede de estos dos sectores: el turístico y el automovilístico”, criticó.
En su opinión, estas regulaciones “criminalizan” a las empresas de alquiler al vincularlas con una presunta “intromisión en la vida de la población en zonas turísticas, cuando la realidad es que las autoridades no adoptan medidas reales y efectivas, como mejorar el transporte público o las infraestructuras, a un ritmo adecuado”.
Barahona se refirió en concreto al caso de Ibiza y censuró “la demora en aprobar el texto definitivo que regulará el sistema y fijará el cupo final que permitirá a las empresas presentar sus solicitudes”.
“El consejo insular aún debe valorar y adjudicar estas peticiones, lo que implica que, a nivel logístico y operativo, los plazos ya están considerablemente retrasados. Esta dilación, en plena planificación de la temporada alta, constituye de por sí un golpe directo a la industria”, concluyó.